La expansión de Las Maras en el Continente

8 de septiembre de 2016

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Las Maras se desarrollaron en el Triángulo Norte bajo la negación y subestimación en su capacidad de construcción de poder. 

En América Latina, en especial, en Argentina, el fenómeno no se da ni se desarrollará de la misma forma que en Centroamérica sino con fusión local. Esto es: Narco Maras. Por eso mismo es que las Nuevas Maras no pueden ser pensadas ni interpretadas como en los años '80 y '90. Pues las mismas se dinamizaron al compás de la mutación del Crimen Organizado y la globalización de su vertiente Narcotráfico.

Entrevista Cadena 3. "Evitar el Narco Estado"

5 de septiembre de 2016




La socióloga Laura Etcharren advirtió sobre el peligro del avance de las maras en Argentina y en este sentido señaló que "hay que evitar el narcoestado". 

En diálogo con Cadena 3 la investigadora y especialista en temas de narcotráfico sostuvo: "Hoy el gran desafío que tiene el país, tanto desde lo nacional como desde lo provincial –en una integralidad y cooperación– es evitar el narcoestado, que es a lo que aspiran estas organizaciones pensadas como proyectos de poder". 

En este sentido indicó: "Tenemos que empezar una etapa de contención que va de la mano de la lucha contra el narcotráfico y de la lucha contra el narcomenudeo. No debe ser pensado como luchas antagónicas sino complementarias". 

"Debe ser una lucha integral con la seriedad de un diagnóstico de ser un país atravesado por organizaciones criminales", continuó al tiempo que remarcó: "Hay que tener la honestidad y el criterio de evitar un Estado coptado por narcos, más que ir a un 'narcotráfico cero' o 'Argentina sin narcotráfico'. 

Maras

Sobre las maras, la socióloga explicó: "Son pandillas que reciben apoyo y logística de organizaciones terroristas o de carteles de drogas". 

En Argentina las podemos visualizar actualmente en Buenos Aires y también en el norte, en provincias como Jujuy y Salta, según indicó. Y explicó que este tipo de organizaciones existen en el país "desde 19'70, pero sufrieron procesos acelerados de avance en los años 2000". 

"En 2006 comienza la Mara Salvatrucha en el partido de la Matanza en Buenos Aires. La funda un salvadoreño que que recibe la connivencia de los exonerados de la Policía Bonaerense, acusados de reclutar a menores y de liberar el territorio. Luego, en 2010 ya nos encontramos con un país narcocriminal, en 2014 el narcotráfico se consagra en y en 2015 se da la consolidación de los brazos armados, dentro de los cuales están las maras". 

Indicó que si bien las maras inicialmente vinieron del exterior, actualmente hay maras que son locales en el Conourbano bonaerense. Se trata de organizaciones que están instaladas hace una década aunque no con las características de los cárteles.

"Esto está vinculado con el narcomenudeo, que ha sido muy subestimado y la provincia de Buenos Aires peor prensa le dio porque no hizo nada y por eso encabeza ahora el PBI narcodelictivo a nivel nacional en contraposición a lo que le pasa en Córdoba que encabeza el PBI de la contención del narcomenudeo, luego de más de un año de lucha a través de la creación de la Fuerza Policial Antinarcotráfico", explicó. 

Y resaltó: "Son dos antagonismos muy importantes para remarcar porque la conteción del micromercado de estupefacientes lo que evita es la penetración y el desplazamiento de la violencia. Un escudo proteccionista".

Por otra parte, remarcó que lo que ocurre "es el epílogo de la negación que se viene dando hace más de 10 años".

Escuchar el audio en el siguiente enlace: http://www.cadena3.com/contenido/2016/09/02/Una-sociologa-advierte-que-las-maras-preceden-al-narcoestado-168913.asp 

Entrevista: "Hay una célula de la MS 13 que opera desde el año 2006 en La Matanza"


En comunicación exclusiva con Radio Sudamericana, la Socióloga e Investigadora, Laura Etcharren, explicó de qué tratan las denominadas “Maras”, su inicio y funcionamiento en el país. 
Etcharren es especialista en narcotráfico y organizaciones criminales  y relató el funcionamiento de estas bandas en su libro “Esperando Las Maras”, publicado en 2009. 

“En el país, algunas células operan en Buenos Aires, parte de Jujuy y en Salta habría individuos que podrían tener alguna vinculación”. 

Para escuchar la entrevista ir al siguiente enlace:
http://www.radiosudamericana.com/notix/nota/159090_desde_2006_hay_c%C3%A9lulas_de_maras_haciendo_inteligencia_criminal.htm?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

QUÉ SON LAS MARAS - LAURA ETCHARREN

Especial para Infobae: Las Maras en el enclave Bonaerense

Un Marero de la 18 preso en penal de Ezeiza con presuntos vínculos con el Cartel de Sinaloa y una célula de la Mara Salvatrucha (MS 13) en La Matanza ponen al descubierto la penetración de dichas organizaciones criminales en Argentina.

Las Maras conforman el segundo eslabón de la cadena criminal después de las Pandillas. Es un momento de transición, entre el primer y segundo eslabón, que necesita del respaldo de bandas de narcotraficantes, ex integrantes de ejércitos de élite y/o Mala Policía.

Trascender la Pandilla para integrar una Mara es un desafío y en el desafío está la clave de cómo se diagramará, a posteriori, el mapa del delito de un país. Así es México por un lado y Honduras, Guatemala y El Salvador (Triángulo Norte) se vieron amenazados por las Pandillas hasta quedar como rehenes de Las Maras en un proceso diabólico que tuvo décadas de construcción y en los cuales, las Maras rivales MS 13 (Mara Salvatrucha) y M 18 llevan adelante una guerra con derramamiento de sangre sin límites y con voluntad de extensión permanente.

Las Maras trabajan a su vez dentro de las cárceles moviendo los hilos del poder que manejan bajo el amparo de su propio sicariato. Se trata de los llamados “Chuchos” que ofician no solo de asesinos por encargo sino también como custodios de los mareros.

Las Maras como parte de un proyecto de poder

En la tergiversación mundial de la cual, Argentina, no está exenta, el fenómeno de Las Maras se presentaba como un conflicto emergente de la pobreza y la marginalidad. Encontrar, en la pandilla, un grupo de pertenencia. Un poder colectivo que individualmente no se tenía. Una forma de presentarse ante el mundo a través de una construcción subjetiva que no fue entendida, en su momento, por muchos investigadores y por muchos políticos que forjaron, por omisión y negación, una estructura de poder.

Esa estructura de poder que cambió los usos y costumbres de Centroamérica, más precisamente del Triángulo Norte Una estructura de poder que utilizó la palabra Mara desde su formación como pandilla pero que le hizo honor al nombre cuando, con el apoyo del narcotráfico, pudo arrasar con todo lo que se anteponía a su paso.

Las Maras son, sin más, brazos armados de la criminalidad organizada que entre pactos y traiciones con el Narcotráfico lograron posicionarse no solamente en el continente americano sino también en países como El Líbano, Australia y Canadá. 

Supieron instalar sus células y fusionarse con el color local que cada país construye.
Dichas organizaciones son más que un fenómeno. Son parte de un proyecto de poder que se presentaba lejano. Casi utópico para América Latina. Mucho más para la Argentina jactanciosa de progreso. Organizaciones que no sólo no podían llegar sino que tampoco debían atreverse porque en el imaginario político nuestro país se perfilaba para otras cosas. Como para quedarse, por ejemplo, en un país de tránsito de drogas y células internacionales de carteles que fueron perdiendo poder en sus países de origen.

Sin embargo, Las Maras, llegaron a la Argentina con la misma jactancia con la cual se lo negaba. Con la misma opulencia con la que se apuntaba hacia otras cosas. Y no llegaron hace un año. Llegaron hace más de 10 años. Cuando aún nos encontrábamos en estado larval en materia de Narcotráfico formando parte del triángulo embrionario sur junto a Chile y Uruguay. Triángulo que Argentina supo trascender de manera vertiginosa generando puntos de inflexión importantes entre los años 2007 y 2008 en el proceso de la criminalidad al consolidarse y convalidarse los lazos con la actividad delictiva mexicana. y generarse un desdoblamiento, a su vez, de la penetración de un sector de sendero luminoso a nuestro país que opera, conforme a fuentes de investigación, entre Jujuy y Buenos Aires.

La MS 13 en el Conurbano Bonaerense

Entre los años 2005 y 2006 en el Partido de La Matanza, Provincia de Buenos Aires, Conurbano Bonaerense, se conformó la primera célula de la MS 13 en Argentina. Más precisamente en Rafael Castillo.

Con una base local reclutada por los exonerados de la Policía Bonaerense inclinados al delito y bajo la liberación territorial de la Mala Bonaerense con la que tiene que luchar la Buena Bonaerense, se tendió esta primera célula fundada, por “El Lágrima” –en el universo Maras, la palabra lágrima cuando se tatúa se relaciona con la cantidad de muertos en su haber que tiene el marero- que dejó su sello en el extenso partido bonaerense pero con la astucia de no etiquetar a sus “soldados” con tatuajes referenciales a la Mara en cuestión.

Lo cierto es que dicha célula conformada por jóvenes de entre 12 y 18 años fue creciendo bajo el amparo de una omisión connivente frente a la falta de políticas de seguridad que arrastra la Provincia de Buenos Aires desde hace décadas. Así es como la misma célula, pequeña pero contundente para lo que es una Mara, tiene alrededor -de acuerdo a la investigación empírica y a las fuentes de investigación- de 570 adeptos distribuidos por todo el Partido de La Matanza, con posibles clicas en San Martín, Lanús, Morón y Moreno.

Puerta de Hierro y La San Petersburgo en La Matanza son dos reductos de alta peligrosidad en donde  la Anomia es la que marca el pulso de los días de furia y en donde parte de la célula de la MS 13 realiza, de acuerdo a informantes, trabajos vinculados al menudeo y al cobro de peajes para pasar por determinadas zonas además de hacer culto a la nueva mutación del delito asentada sobre la lógica extorsiva.

Esta célula de la Mara Salvatrucha, al mismo tiempo, ya se desplazó a otros puntos del Conurbano, dentro de la misma Matanza, como es el caso que hoy es noticia en Villa Celina y hacia otros partidos con vínculos estrechos con la línea de narcotraficantes peruana que opera en nuestro país con base local y que tiene, su bastión de impunidad y acopio, en la Villa 1-11-14, CABA.


ANEXO




 
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