Entrevista para LT8 de Rosario.

25 de abril de 2014




 Comparto la entrevista que me realizó el periodista Raúl Acosta para su programa en LT8 Rosario. "La veredad de enfrente".



----- Tengo muchos años de periodismo, y una de las cuestiones sobre la que escribí en estos últimos tiempos es que la sociedad de la región Rosario –esto es una región- está abriéndose a entender que convive con la droga. ¿Me permite que la presente? Laura Etcharren es socióloga, es especialista en narco y Maras en Centro y Argentina; es autora de un libro, de 2009, “Esperando las maras”. Déjeme sacar las cuentas con los dedos de esta mano: cinco años y no le dieron bolilla.

R--No es que no me dieron bolilla, creo que el tema en ese momento -hablar de las maras- parecía realmente una locura para algunos, es un tema muy escabroso, muy complicado.

----Déjeme preguntar esto: de barras a pandillas, a súper barra bravas, a maras ¿cómo es la escala?

R--Empezamos con las pandillas, seguimos con las maras, que ya tienen una contención económica y de grupos de poder más elevados, pasamos a lo que son las bandas de narcotraficantes, y después el estado superior, que es un cartel de la droga.

----¿En Argentina dónde estamos?

R-En Argentina trascendimos lamentablemente el estado embrionario o larval de maras. Nosotros conformábamos junto con Uruguay y Chile un estado embrionario. Y Argentina, con esta construcción de estado de sensación que se conforma a través del simulacro, como yo lo llamo, nacional y popular , se importa. 

----¿Cómo se llama el simulacro?

R--Nacional y popular. Se importa el flagelo del narcotráfico en Argentina proveniente de México, de Centro América y también de Colombia, pero sobre una base narco local muy importante que tiene que ver con esta maquinaria de marginalidad que se fue gestando, creando y cultivando en los últimos años.

---Sobre esto, en Buenos Aires básicamente hubo un diputado, el diputado Larroque, un apellido muy asentado en provincia de Buenos Aires, que calificó de narco socialistas a los diputados nacionales por este territorio que es Santa Fe. ¿Estaba ubicado o desubicado el diputado Larroque?

R--En realidad yo no me atrevería a poner el título de narcosocialismo. Me parece un exceso. Lo que sí es cierto es que la provincia de Santa Fe, bajo la gobernación socialista, ha tenido una importante maquinaria de creación de marginalidad y pobreza que ha sido sumamente funcional tanto para lo que es la conformación de un narco local como para la importación de células de carteles provenientes de Colombia y de México.

---Hay pruebas de esto, ¿no?

R--Obviamente. La guerra que nosotros importamos de los carteles colombianos y mexicanos, que no han podido seguir su lucha en sus países de origen, la tenemos acá, y tenemos antecedentes desde el 2007 con la efedrina, el conflicto en Unicenter en la provincia de Buenos Aires, el crimen en Palermo en la ciudad de Buenos Aires que también está atravesado por el sicariato. Que tenemos células de carteles mexicanos y colombianos es sabido. El que no lo sabe, sobre todo los que estamos dentro de este circuito de información, no sé porqué será...

---Ayúdeme con esto, en realidad corríjame. Yo le digo lo que desde mi absoluta ignorancia trato de entender. Lo que veo desde acá es que los actores políticos lo negaban, no existía, pero nosotros decíamos “no, no lo nieguen, esto está sucediendo”. Lo que puede pasar es que , como en Rosario hay estadísticas más claras nosotros, periodistas, sabemos cuántos son los muertos. Y en La Matanza, un millón ochocientos mil habitantes y no hay estadísticas de muertos, pero debe haber droga, con este panorama le pregunto, ¿hay exceso de droga en la región Rosario y menor problema en La Matanza?

R--No, no es así. En realidad, yo me abstendría un poco de las estadísticas y las cifras, sino que me situaría básicamente en las escenas de la vida cotidiana y los hechos delictivos que ocurren a diario. El tema con Rosario es que la provincia de Santa Fe, pero Rosario en particular, está atravesando esta situación de poder hablar de lo que se estaría perfilando, de lo que se podría llamar el primer cartel de conformación local en Argentina con la famosa banda de Los Monos. Eso no quiere decir que haya más delito en Rosario que en La Matanza, que en la provincia de Buenos Aires. De hecho, si bien en este momento la provincia de Santa Fe está encabezando el PBI delictivo, a nivel nacional le sigue la provincia de Buenos Aires. El tema es que en la provincia de Buenos Aires lo que hay es una gran cantidad de bandas de narcotraficantes locales, con células importadas, y en el caso de Santa Fe se ve básicamente una conformación local sumamente importante de lo que puede llegar a ser el primer cartel acabadamente argentino, por decirlo de alguna manera.

----O sea que acá estaría procesándose un armado local.

R--Claro. En realidad el armado local es a nivel nacional. Nunca podrían haber penetrado todas las células de Colombia y de México, también las de paraguayos y de peruanos, si no hubiera una base local, narcocriminal que les hubiera dado todo el espacio, la logística, la información y además lo que es una gran convivencia con los grupos de poder político y económico que no han dado las medidas suficientes como para salvaguardar y proteger a la sociedad de lo que es el flagelo. También tenemos que aclarar que el tema del narcotráfico ha estallado en el mundo, es el gran flagelo del siglo XXI. Lo que pasa es que algunos países, como por ejemplo Chile y Uruguay, por el momento ha podido contener lo que tienen.

----¿Eso sería la palabra? ¿Contener?

R--Sí, se contiene. Estaba leyendo el tema de lo que tiene que ver con lo que hace Berni, el turismo aventura que hizo Berni en Rosario, con presentarse ahí con toda esa movida infernal que hace cuando además, según la información que yo tengo y las fuentes que yo tengo, la operación estaba vendida. Obviamente que no puedo afirmar, ni me atrevo a afirmar, que fue el señor Berni ni mucho menos, pero la operación…

----¿Cuando dice vendida, es avisada a los narcos?

R--Claro. Estaba cantada la información, se les avisó y ahí quedó lo que es el material humano, descartable, para hacer apresados.

----La interrumpo por lo siguiente: visto desde acá, y desde la posición que yo tengo, lo que advierto es que hubo realmente una recuperación de territorio. Más claro, hay barrios, calles, estaciones de servicios, almacenes a los que después de las 18, para citar una hora exacta, no se podía ir; y los colectivos de líneas urbanas de pasajeros habían cambiado su recorrido. Ese territorio, tangible, pisable, se recuperó con estos dos mil y pico de gendarmes, fuerzas de ocupación.

R--Sí. El patrullaje, esta nueva modalidad, está dando muy buenos resultados. El tema es que eso no significa que se haya resuelto el tema. Lo que hay es un traslado narcocriminal. Esto tiene que ver con lo que es la migración golondrina de los narcos.

---¿Cómo es eso?

R--La migración golondrina de los narcos. Cuando empiezan a sentirse cercados dentro del territorio en el que se estaban movilizando, comienzan a migrar a provincias limítrofes, comienzan a expandirse, deja de ser el epicentro Rosario y entonces se empiezan a trasladar a distintos lugares. Hay un traslado del delito.

----Y los que consumen, ¿desaparecen?

R--No, no es que desaparecen. En realidad hay una movilización detrás del que consume, detrás de las bandas organizadas siempre hay alguien que digita qué hacer y qué no hacer. Y en este momento Rosario, con el tema del patrullaje, el tema de la banda de Los Monos, el tema de estar encabezando Santa Fe el PBI delictivo, hay una decisión también narco de bajar un poco y trasladar todo lo que tiene que ver con las operaciones de inteligencia que se han venido realizando en la provincia a otros lugares.

----Ayúdeme con esto. Sobre la ubicación territorial y el corrimiento, digo yo que venían del siglo XX dos deudas que los actores políticos no habían resuelto, una es la justicia social y el otro es el péndulo entre orden y libertad –democracia, en rigor- que el otro costado del país político no lo había resulto; pero en el siglo XXI a esas cuestiones sin resolver se agregó el miedo urbano, la narcocriminalidad, que tiene hasta una forma de vida, leyes muy precisas que va trasladando a la sociedad, y la corrupción institucional, aceptada, generalizada, puesta también en superficie. Este tema, el de la narco criminalidad, el de la narco sociedad, el de las leyes narco, ¿usted lo ve que está encerrado o que baja a la sociedad, al civil común, mezclándose, dando leyes nuevas? ¿Cómo ve eso? En realidad lo que le estoy preguntando es cómo actúan las maras en el medio de una sociedad.

R--Su exposición es excelente.  Pero vamos a ordenarnos. El narcotráfico, cuando penetra, o las narcomaras, cuando se produce un aluvión entre lo que son las maras articuladas y ya una banda de narcotraficantes, lo que hace es ayudar, contribuir a que ese tejido social que está quebrado termine por perforarse. Que es lo que ocurre en la sociedad argentina. La sociedad argentina tiene un tejido social perforado por la narcocriminalidad, ya sea por narcotraficantes o por las narcomaras cuando están fusionadas. Obviamente que cambia, cambia todo, cambia la construcción subjetiva de las personas, cambian las escenas de la vida cotidiana, las modalidades, se toman precauciones, hay más miedo. Pero también es cierto que todos los hechos de inseguridad hoy no están vinculados con el narcotráfico. En eso tenemos que tener una honestidad intelectual, y no todos los hechos de inseguridad están atravesados por el narcotráfico. El gran problema que hay en Argentina, y que también ocurrió en Centroamérica y en otros países, es la profunda confusión entre pandillas, maras, con bandas de narcos y carteles de la droga.

---¿Cómo se inserta acá la barrabrava y su negocio narco?

R--Digamos que en lo que tiene que ver con el fútbol es una de las vertientes del narcotráfico. El narcotráfico tiene la vertiente en lo que es la trata de personas, el tráfico de armas, el lavado de dinero y el fútbol, que encabeza también lo que tiene que ver con el lavado de dinero y otro tipos de transas.

----Y todos esos sujetos que usted mencionó, ¿no estarían libres, con espaldas, con la sociedad firme distraída y proliferando? Todo lo que usted nombró, la parte inmobiliaria, la parte de blanqueo, la barrabrava, la compra de jugadores, la compra de edificios, la compra de políticos, ¿cómo lo está viendo usted?

R--En realidad, la sociedad no es que está distraída, la sociedad no se puede encargar de lo que no se encargan los gobiernos. Los gobiernos son los encargados de salvaguardar y proteger a una sociedad. Si los gobiernos dejan penetrar el narcotráfico y todas las miserias que el narcotráfico acarrea… También estoy en condiciones de decir que tampoco es el narcotráfico. El narcotráfico es un negocio, y si encuentra en Argentina un Edén que está atravesado por la nomia y por una negación jactanciosa de un fenómeno como es el narcotráfico, la sociedad no puede hacer nada. Y de hecho, yo veo mucha más preocupación en la sociedad que por parte de los gobiernos en el tema narco, que lo están reduciendo a toda esta movilización que se hace ahora, esta aparición de la Ministro de Seguridad, que hasta hace dos días no tenía una cara visible, toda esta movida que dicen en un momento “acá no hay narcotráfico”, la Presidente en cadena nacional mostrando tapas del año 1993. Obviamente que el delito no se construye desde hace dos años, obviamente que lleva más de una década de conformación, tampoco podemos decir que el delito se redujo o se mantiene, como digo en su momento Capitanich, como en el 2001. No. Del 2001 a ahora hay una mutación del delito al narcocrimen, razón por la cual no podemos tomar los mismos patrones ni los mismos índices de medición. Me parece que las desinteligencias de arriba lo que generan es una banalización, en algunos casos, de los medios con respecto a lo que es el tema narcotráfico.

---Ayúdeme con dos puntos. Una palabra que se la escuché a usted: el narcomenudeo.

R--Aclaro, el narcomenudeo no es una palabra mía.

----Se la escuché a usted.

R--A ver: el narcotráfico no podría existir sin el narcomenudeo, y el narcomenudeo no podría existir sin el narcotráfico. Entre ambas instancias hay una relación dialéctica. El tema es que el narcotráfico se libera en la frontera. La guerra por manejar los hilos sociales del poder del narcotráfico está en las fronteras. Lo que tenemos en las villas, con los kiosquitos nacionales y populares -o bunkers, como los llaman otros-, en los barrios de emergencias –que la gente pobre ha quedado rehén de todo el tema de las agrupaciones narcos, de las maras, de algunas pandillas que están tratando de luchar dentro de la escala narcomilitar para ir ascendiendo-, es lo que tiene que ver con el narcomenudeo.

---Sobre esto, una última pregunta, que es sobre el tema producción. Charlé con un diputado, Quinquerrui, y él me decía que el paco aparecía cuando había una fábrica y que con la basura se armaba el paco. ¿Dónde se produce lo que nosotros consumimos?

R--Tenemos que aclarar que el tema del narcotráfico ha hecho estragos en lo que tiene que ver con la marginalidad, se ha valido de la marginalidad creada en este país, pero también es cierto que la droga ha penetrado en clases sociales altas, y no solamente el paco. Mire,Tenemos cocinas en todo lo que es el Conurbano Bonaerense. Hay producción, nosotros estábamos en un país de tránsito, pasamos a ser un país productor. Hay métodos sofisticados que se han importado. Ahora tenemos una especie de hornos, tipo microondas, que no emanan todos los aromas, entonces son menos delatores que lo que se usaban anteriormente. Pero la droga se vale de la marginalidad para poder reclutar  a menores en riesgo y armar lo que tiene que ver con una pandilla, una mara a gran escala. Pero también ha penetrado fuertemente en las clases con un poder adquisitivo alto, que no consumen precisamente paco, y que de hecho son algunos de los narcos que manejan desde distintos lugares, que no tienen que ver con una villa o un asentamiento precario sino desde countrys y demás, lo que tiene que ver con el circuito de la producción y demás. A ver, la gente no entiende demasiado, y tampoco tiene por qué entender, todos los tecnicismos. Y nosotros lo que tenemos que tratar de hacer es poder llegar a la gente para que la gente sepa lo que realmente está pasando, tampoco para generar un terrorismo y decir “todo lo que pasa es narcotráfico”. No. Hay demasiados delitos vinculados al narcotráfico y hay otros delitos que no están vinculados al narcotráfico. Pero sí es cierto que  Argentina se ha consagrado como un país narco. Esto es indiscutido. Obviamente que no nos podemos pensar en términos de México o Colombia, porque tenemos otra construcción socio histórica, porque ellos desde los años 60 aproximadamente están con este tema, pero sí nos estamos encaminados y estamos siguiendo la línea mexicana, que tiene esta conformación de narcotráfico y de pandillas.

----Dice José Agustín Goytisolo: “Tú no puedes volver atrás porque es la vida la que empuja”. Nosotros no podemos volver atrás. ¿En qué punto nos podemos parar para decir “hasta acá se puede resolver, de aquí en adelante que Dios nos ayude”? ¿Cómo es eso?

R--Básicamente, la lucha contra el narcotráfico tiene que ver con una decisión política. Hoy por hoy, el narco que tenemos no lo vamos a poder sacar. Eso sería engañar, una utopía si se la llamar. Lo que hay que hacer es contener el narco que se tiene, hay que convivir con ese narco, pactar con ese narco -pactar entre comillas- para que no siga proliferando. Y lo que hay que hacer, que es indispensable, es tomar a los niños desde la temprana edad en lo que tiene que ver con la prevención, dándoles un continente educativo y emocional. Porque si uno frena la conformación de una pandilla se va a frenar la conformación de una mara, y con eso le vas a recortar la posibilidad a la banda narco y al cartel de la droga de seguir captando menores y envolverse en esta maquinaria de marginalidad, que es sumamente funcional para la proliferación del narco. Pero hoy lo que tenés que hacer con el narco que tenés es contener, contener para que no siga avanzando. Ya avanzó, ya nos penetró, ahora contené lo que tenés.

La Mirada - Roberto Garcia y Laura Etcharren - 21-04-2014

Entrevista para el Diario La Mañana de Neuquén sobre Narcotráfico

15 de abril de 2014

14-04-201401:30| Policiales |ENTREVISTA A LAURA ETCHARREN   
"En Neuquén ya implosionó el narcotráfico, sólo resta que explote" 
La especialista en la problemática de las bandas y maras analiza el fenómeno narco que afecta a todo el país y su anclaje en la Patagonia.

Por Guillermo Elia
Neuquén > “En la Patagonia ya implosionó el narcotráfico porque todo el país está atravesado por esta problemática, lo que pasa es que hay regiones que todavía lo tienen contenido. En Neuquén lo que tenés es un estado que no es embrionario, que está contenido, y si bien ya implosionó resta que explote para que emerja la lucha entre bandas narco”, advirtió la socióloga Laura Etcharren, investigadora de la problemática de las maras y su penetración en Argentina.
Especializada en el fenómeno del narcotráfico, Etcharren hace una intensa vigilancia sobre cómo evoluciona la problemática en los distintos rincones del país.
 
¿Cómo observar la problemática narco en la Patagonia?
La Patagonia vive en una tensa calma. En Neuquén ya implosionó el narcotráfico porque las bandas existen en todo el país. Todavía en la zona de la Patagonia los gobiernos pueden convivir con el narcotráfico que les ha llegado y que también lo han cultivado, porque es un narcotráfico importado y local que se fusionó.
 
Es decir que hay que convivir con los narco.
Sí. Con el narcotráfico tenés que convivir y pactar para que lo que tenés no siga avanzando y perforando el tejido social aún más. El límite que se pone está pactado y no le vayas a decir a los narcos acá no podés operar más', porque ahí te aparece un cigarro en la cabeza o te balean la casa. Una cosa es pactar el territorio y otro querer sacarlos. Si los dejaste entrar y te dan renta, no los quieras sacar porque será peor.
 
En este escenario, ¿qué se puede hacer desde los organismos involucrados?
Lo que se tendrían que plantear los gobernantes y las fuerzas de  seguridad es un marco de protección de los chicos en la temprana edad.
Cuando se toma a los chicos de temprana edad, terminás evitando la conformación de una banda. Por otro lado, las bandas que están conformadas hay que evitar que crezcan a la categoría de mara, por eso es necesario mirar a la mala Policía.
El tema de la pobreza es muy funcional, porque estas organizaciones van sacando a chicos y los van exponiendo para hacer los trabajos de menos monta. Seamos claros, la vida de estos chicos está rifada, no les importa, es sólo un valor de uso: te mataron, te cambio por otro.
 
¿Cómo afectan las vinculaciones con el Estado?
En Neuquén tienen empleados públicos metidos en bandas narcos, así empieza la cadena de fusiones y presiones dentro del mismo poder político. Y así es como saben, sobre todo en Desarrollo Social, donde se puede robar de una forma increíble, donde se puede ir a reclutar niños marginados para que les atiendan los kiosquitos de droga.

14-04-201401:30| Policiales |   
De la pandilla a la mara hay un paso 

Neuquén > Para la especialista Laura Etcharren, todavía en Neuquén los jóvenes vinculados con el delito se manejan en las denominadas "pandillas", pero están siendo reclutados por bandas que están seriamente relacionadas con la mala Policía.
“La pandilla es una organización de chicos que encuentran en su interior contención y un sentimiento de pertenencia para con el grupo. Estos pibes sienten un poder dentro de la pandilla que individualmente no sienten. Se dedican al narco-menudeo y todo lo que tiene que ver con el control del barrio, en su mayoría los más carenciados y marginados”, explica la socióloga, quien observa el fenómeno que se replica en todo el país.
“Llega un momento que la pandilla al pibe le queda chica, porque se le genera una demanda interna y externa de crecer y trascender. Es en ese momento cuando aparecen los narcotraficantes, la mala Policía que está observando a la pandilla y ve qué chicos tienen actitud y características para trascenderla. Es una especie de búsqueda de líderes para pasar a integrar el crimen organizado. A partir de ahí comienzan a reclutarlos y los sacan de las pandillas para que no terminen quemados”, detalla la investigadora.
“En el caso de las maras, tienen un respaldo y una estructura económica diferente. La mara no va por el barrio. Hay que tener en cuenta que jóvenes emergentes de la pobreza y la marginalidad no pueden por sí mismos construir una mafia, que ha cambiado la estructura de las sociedades centroamericanas, esto requiere un apoyo más fuerte, que se lo dan las malas fuerzas de seguridad y los narcotraficantes”, concluye la mujer, y advierte que el fenómeno de las maras ha superado el estado embrionario en el país.


"Hablando de Seguridad". Entrevista con Hermes Acuña.

10 de abril de 2014

Aquí les dejo el link para acceder al audio sobre violencia social: http://www.goear.com/listen/0151147/hablando-seguridad-emision-08-04-2014 

Diario El País de Uruguay. Informe sobre Inseguridad en el que participo.

6 de abril de 2014



Mis referencias sobre el tema del Narcotráfico en nuestro país. El accionar de "Los 

Monos" en Santa Fe. las ausencias y connivencias que llevaron a 

la sociedad argentina, a traspasar límites que antes, pasaron los de arriba.


Una sociedad a la que enfermaron, con la construcción del Estado de Sensación,  hoy 

se manifiesta agobiada y harta.


IMPERIO DE LA"INJUSTICIA POR MANO PROPIA"

Como virulenta reacción a la inseguridad, Argentina vive una serie de casos de "justicia por mano propia". Varios tienen como escenario una provincia golpeada por el crimen organizado vinculado a las drogas.

BUENOS AIRESLA NACIÓN / GDA Y EFE06 abr 2014
Los casos de linchamiento, consumado o tentado, conocidos a través de la prensa superan ya la docena en el último mes. Casi la mitad de ellos ocurrió en la provincia de Santa Fe, donde paralelamente se denunció a principios de esta semana la alta cantidad de casos de asesinatos de corte mafioso. El tema ingresó de lleno al debate político y ni siquiera la presidenta Cristina Fernández de Kirchner estuvo ajena al mismo.
La violenta reacción de grupos de vecinos que resuelven hacer frente a delincuentes continúa replicándose en forma cotidiana. El viernes en un barrio de la capital de la mencionada provincia donde dos "motochorros" -delincuentes que operan en pareja a bordo de motocicletas- debieron abortar un robo callejero y lograron escapar cuando varios vecinos comenzaron a rodearlos con claras intenciones de golpearlos.
Unas horas antes, al norte de Santa Fe una familia acusada de vender drogas debió abandonar su casa luego que un centenar de vecinos le incendiara parcialmente la vivienda.
Según el diario Clarín, esta semana se conocieron cinco casos más de linchamiento que no habían sido informados: dos se registraron en Córdoba, uno en La Rioja, otro en Mendoza y finalmente otro en Rosario que también habría permanecido oculto. En Buenos Aires, concretamente en la zona de Palermo, el actor Gerardo Romano tomó protagonismo fuera de pantallas, pero esta vez por ayudar a un policía a detener a un ladrón y luego a impedir que otros vecinos la emprendieran a golpes con el detenido.
La sucesión de hechos de este tipo sobreviene en un contexto de fuerte empuje del delito y en particular de grupos criminales vinculados al narcotráfico. La expansión de estas actividades ya motivó un fuerte llamado de atención por parte de la Iglesia Católica argentina.
"Los obispos siguen preocupados por el alarmante avance del narconegocio y quieren que se tomen medidas urgentes para combatirlo", declaró hace pocos días el vocero de la Conferencia Episcopal Argentina, Jorge Oesterheld, al inicio de la reunión de la comisión permanente en los primeros días de marzo.

Pero la contracara de este fenómeno, las acciones de grupos de ciudadanos contra delincuentes o supuestos maleantes, también se convirtieron en motivo de preocupación para los operadores del sistema penal.
"Estos repetidos y resonantes actos de brutalidad criminal contradicen las normas más elementales de la convivencia social, resultando evidente que bajo ninguna circunstancia pueden explicarse o comprenderse por la aducida `ausencia del Estado`, en materia de políticas de seguridad", expresó esta semana a través de un comunicado la Red de Jueces Penales de la Provincia de Buenos Aires.
"Cuando los particulares desplazan a los organismos estatales encargados de velar por la realización de un juicio a la persona sospechada de haber cometido un delito, se cierne sobre la población el grave riesgo de volver a las atrocidades de las sociedades primitivas que arreglaban sus diferencias a través de la violencia ilimitada, por la ley del más fuerte, en un estado de guerra permanente de todos contra todos", advirtieron los jueces penales

Rosario violenta.

El episodio más violento ocurrió hace pocos días, cuando un grupo de vecinos mató a golpes a un joven de 18 años.
El joven David Moreira falleció hace una semana en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de la ciudad de Rosario. Moreira había recibido una paliza brutal, golpes y puntapies que le provocaron la pérdida de masa encefálica y tres días más tarde su muerte.
Un testigo grabó con su celular las agresiones, cuando un grupo de personas bajo la mirada de otros vecinos golpeaba al joven ya inerme en el suelo.
El trágico desenlace de este episodio puso el tema en la cúspide de la opinión pública y provocó reacciones en todo el espectro político.
No obstante, no fue el único ni antes ni después. La situación de violencia extrema que vive tanto la ciudad de Rosario -la tercera en importancia de Argentina, con el doble de población que la capital provincial Santa Fe- ha sido objeto de diversos llamados de atención.
La Iglesia, nuevamente, hizo un particular llamado de atención sobre esta situación. "Como ciudadanos santafesinos, y ante la grave situación de violencia, de inseguridad y de muerte que vivimos, sentimos la necesidad de hacer público nuestro repudio y de manifestar el deseo de construir una sociedad más justa, solidaria y en paz", expresó un documento de consenso firmado por el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo y difundido por la Conferencia Episcopal.
Sin embargo, la fuerte preocupación que ha ocasionado la sucesión de hechos, no les ha puesto freno. Esta semana se cerró con una familia acusada de traficar drogas que fue obligada a abandonar su vivienda por un grupo compuesto por un centenar de vecinos.
La disputa tuvo lugar en la localidad de Recreo, a 17 kilómetros de la ciudad de Santa Fe, en la madrugada del jueves pasado. La turba rodeó la vivienda de la familia que residía en el Barrio Comunal 3. La familia cuestionada enfrentó a tiros a la pequeña multitud que se agolpaba frente a su casa para arrojarle piedras y objetos. Como consecuencia de estas refriegas una mujer y un menor de edad resultaron heridos. La vivienda fue parcialmente incendiada y ya en horas del viernes la familia de presuntos traficantes debió mudarse.
El viernes al mediodía, un asaltante que estuvo a punto de robar y abusar de una joven de 21 años en la capital provincial también fue blanco de vecinos enfurecidos. Este caso ocurrió en el barrio Nueva Pompeya cuando el delincuente que se desplazaba en una moto interceptó a una joven. Esta comenzó a gritar pidiendo auxilio lo que provocó la inmediata reacción de los vecinos que luego de detener al individuo comenzaron a golpearlo durante varios minutos. El delincuente debió ser hospitalizado.
En algunas zonas de la ciudad de Santa Fe los vecinos colocaron carteles donde les avisan a los delincuentes que si los atrapan "no van a ir a la comisaría" y en cambio serán "linchados" allí mismo.
En el otro extremo del fenómeno el accionar delictivo ha ocasionado ya varios homicidios. El lunes pasado la asociación La Alameda, que lucha contra la trata de personas, y la Red Anti-Mafia Nacional presentaron, ante la Procuraduría General de la Nación y en la sede porteña del Gobierno de la provincia de Santa Fe, un informe en el que detallan "114 puntos de venta de droga, 24 prostíbulos y 80 puntos de asesinatos" en Rosario.
"Rosario es un punto neurálgico en lo que es la situación del narcotráfico a nivel nacional", aseguró a los medios Lucas Manjon, miembro de la Red Anti-Mafia Nacional.
Gustavo Vera, diputado de la ciudad de Buenos Aires y titular de La Alameda, afirmó que las muertes, que según datos de su organización el año pasado totalizaron 365 víctimas fatales, "tienen que ver concretamente con la guerra que hay entre las bandas narcos".
Vera destacó el fuerte vínculo que existe entre las casas donde se ejerce la prostitución, que "están fraudulentamente reglamentados", y la venta de estupefacientes "ya que en la abrumadora mayoría de los prostíbulos se vende cocaína".

Presidenta.

La mandataria argentina se hizo eco esta semana de la situación. Hablaba de los jóvenes caídos durante el conflicto bélico de 1982 por islas Malvinas cuando se dirigió a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, representadas en el acto que se hizo en la Casa Rosada por sus presidentas, Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, respectivamente.
"Ustedes son el ejemplo de que esperaron 30 años para tener justicia sin recurrir a ningún otro método; ejemplo de esperar con paciencia, sin reclamar venganza, sin tomar ningún gesto que pudiera ser considerado de violencia contra los que les habían arrebatado los hijos", les dedicó cuando promediaba su mensaje.
El jueves, el jefe de gabinete Jorge Capitanich protagonizó un encendido debate en la Cámara de Diputados con los legisladores de la oposición que cuestionaron las políticas de seguridad de Casa Rosada.

Una provincia que se "rifó" al narco


Según la socióloga argentina Laura Etcharren, especializada en bandas juveniles o maras y narcotráfico, la provincia de Santa Fe encabeza lo que denomina el PIB delictivo de Argentina.
"La Provincia de Santa Fe, sumida en la barbarie de los hilos del Narco Crimen, encabeza nuestro PBI delictivo. Se trata, Santa Fe, de una Provincia que ha sido 'rifada' al Narco y que cuenta, actualmente, con la organización criminal que mejor supo importar los modos de operación de los Carteles de Colombia y México. 'Los Monos', una banda narco criminal, con logística y articulación, vinculada a las mafias del poder que le permitieron, entre la omisión y la connivencia, perfilarse como lo que podría llegar a ser el primer Cartel de acción local visible de Argentina", analizó Etcharren en su blog.
"Un Banda Narco Criminal que se enfrenta a las estructuras de poder que premeditadamente, para que la expansión se produzca sin torpezas, miraban a Pandillas como 'Las Favelas' y 'Los Ninios Populares'. Les dieron el terreno, la logística y la simulada distracción, mientras que 'Los Monos', les otorgaron la renta", sostiene la experta.
"En este contexto anómico, la sociedad agobiada, desprotegida y descreída, vuelve, sin simulacros, a un Estado de Naturaleza. De todos contra todos. Llevando, al terreno de la violencia física, aquello que debería dirimirse en una Justicia que se encuentra atravesada por la Impunidad. Se evidencia así, en la Argentina de Hamlet, la máxima expresión de un tejido perforado, compulsivamente violentado, tanto desde arriba, como desde la plataforma delincuencial más vulgar", reflexiona.
"Hoy, 'Los Monos' son la Banda Criminal que se perfila en la construcción del primer cartel local de Argentina con construcción de Narco Túneles, el método de las Narco Palomas y un conglomerado mafioso que excita, dentro del mundo Narco Terrorista", asegura Etcharren.
La socióloga sostiene que este grupo criminal logró enquistarse en la mayor ciudad de la provincia santafecina valiéndose tanto de la permisividad oficial como de la corrupción en las instituciones.

Link que los conduce al Diario El País para leer la nota allí: http://www.elpais.com.uy/mundo/argentina-imperio-injusticia-mano-propia.html 

Entrevista para TVA Misiones Cuatro

4 de abril de 2014

CAPITAL FEDERAL. La socióloga de la Universidad de Buenos Aires Laura Etcharren dialogó con TVA Misiones Cuatro respecto de la “ola de linchamientos” contra personas de extracción social humilde, que se están registrando en distintos puntos del país –con muertos en Rosario y Buenos Aires. En su análisis, la profesional explicó que estos hechos se originan en la ausencia del Estado, que no puede garantizar el cumplimiento de las normas para la vida en sociedad. “Pasamos de tener un tejido social dañado a uno perforado y esto se pudo ver con los linchamientos”, alertó la socióloga, quien cuestionó los discursos que plantean que los ciudadanos dejen de actuar en forma barbárica y criminal contra personas marginales, autoras o sospechadas de participar en delitos contra la propiedad. “Es muy fácil dar clases de ética, cuando el tejido social está perforado. La gente no tiene un continente legal y emocional a través del Estado”, consideró la profesional. 

Los linchamientos “tienen que ver con un Estado ausente, (un) Estado que ha decidido no estar a través de la instalación de la anomia y la barbarie; a través de la negación de la inseguridad y la instalación de las mafias en la Argentina. La gente espera cualquier cosa y es muy fácil dar clases de ética, cuando el tejido social está perforado”, advirtió la profesional, para quien “la sociedad no tiene un continente legal y emocional, en donde sepa que su vida va a estar salvaguardada a través del Estado.” 

Para Etcharren en Argentina, a partir de los gobiernos del kirchnerismo, “hay un simulacro de inclusión” y “sería maravilloso poder dejar de lado los deseos de venganza (como planteó la presidente CFK), pero si el Estado estuviera actuando y no lo está haciendo.” La socióloga cuestionó el argumento de la presidente, quien sostuvo que a la violencia se la combate con inclusión. “¿Qué quiere, que incluyamos a los delincuentes en la sociedad, cuál es la inclusión?”, manifestó la profesional.

Por otra parte, la socióloga admitió que “la respuesta de la sociedad (a los delitos contra la propiedad) no es sana, pero es una sociedad a la que enfermaron. Si los encargados de salvaguardar a la sociedad no actúan en el lugar de los hechos (se dan estas situaciones)”, expresó la investigadora, para quien los linchamientos son “una construcción de un gobierno ausente. Hablan de inclusión cuando cada vez hay más marginalidad y una sociedad agobiada por la negación de los hechos”, reflexionó.

Insistiendo en su idea, Etcharren reiteró que los salvajes linchamientos que se están viendo en distintos puntos del país, “son actos de barbarie que tienen que ver con la desprotección del Estado nacional, provincial y nacional. Tenemos una minoridad en riesgo, que no tiene educación ni trabajo. Es muy bueno plantear centros de rehabilitación pero no lo podés plantear cuando tienen 18-20 años, sino que hay que implementarlos desde la primera edad”, remarcó la socióloga.


Copio el link para escuchar tambíén el audio: http://misionescuatro.com/ampliar.php?id=56970 

yzh.
 
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