Crímenes sin castigo

29 de julio de 2013


La Impunidad vuelve a matar. El país que se olvidó de Crimen y Castigo. Y convirtió, los Derechos Humanos, en selectivos. 
Candela y Ángeles.

A partir de los últimos acontecimientos, siempre lamentables en materia de Seguridad, el estado de descomposición se profundiza, al mismo tiempo que se eleva, con absoluta Impunidad, el sistema Narco Criminal definido como Sensación.


No hay, ni en las alucinaciones, un horizonte por salvaguardar el bienestar social. Por proteger, a la sociedad, de la tragedia a la que asistimos bajo la siembra de desgracia evitable que cosecha cadáveres en el ostracismo de la mendicidad. Sin acción. O lo que es peor, con funcionalidad a que el Crimen Organizado, siga su camino de envoltura sobre un país -Argentina- que está siendo entregado a las Mafias.


Y no se trata de generar más caos, ni pánico. La descripción de la realidad no es un capricho. No es una intención, ni una conducta capciosa para arruinar perdidos imaginarios. Es, simplemente, detallar lo siniestro y macabro de un modelo simulacro que solo alcanza, a las clases más bajas, para convertirlas en culpables de la Inseguridad. Ocurre, que en la cápsula del razonamiento "Nacional y Popular", las mismas han sido excluidas en décadas anteriores y por ende, impulsadas a la comisión de delitos para poder vivir.


Un "razonamiento" forzado y falaz porque la pobreza, en ningún universo de significados, es sinónimo de criminalidad. Sin embargo, sufren el hecho de Ser. Es decir, los pobres siempre han sido herramientas de batalla. Se los ha construido como eje para culpabilizar la destrucción social a través de la violencia. Aunque por otra parte, desde el campo de poder, se sirven de la marginalidad cuando llega el momento de sumar votos bajo el fetichismo de la inclusión.


Espanta, pero con los años, se agudizó la necesidad de la clase dirigente de consumir pauperismo. De cultivar pobreza para justificar, ascender, crecer, maniobrar o demonizar. De ahí, que la construcción de un mercado de trabajo vinculado con la educación sea una utopía. 

LA IGNORANCIA, SUMA VOTOS.


Sistema Voraz


El Estado de Sensación ha puesto en vigencia un sistema corrupto que mata y cuya génesis, en la mayoría de los casos, se vincula con un entramado patológico que predomina dentro de la policía paralela o de la exonerada que se cubre con los menores en riesgo. Con esa periferia expuesta sin continentes emocionales. Tampoco instructivos.


Entonces, la patología del Estado de Sensación, agrava la enfermedad social. Y el PBI delictivo, hasta unos años acotado, aumenta vertiginosamente y encuentra, en el norte de Argentina, su punto más álgido. Por un lado, por la permeabilidad de fronteras que propicia la importación y exportación de Narco Maras, y por otro lado, por el mal que crece. El Feminicidio.


Ese drama que vive México, en especial, Ciudad Juárez, y que arraiga en nuestro país, casi con jactancia. Como a la espera, de las voraces construcciones de fosas comunes en las que cientos de mujeres son tiradas, luego de su brutal violación y posterior mutilación.


La Argentina voraz, como máquina que aniquila esperanzas, se apoya en la abulia y en la negación. Dos formas de fomentar lo que hay y lo que está por venir. Porque los Carteles de la Droga, aún no han tocado techo. Tienen resto para seguir importando lo que en sus países de origen ya no pueden movilizar. 

Y nuestro territorio entregado, es propicio. 

Arriban para entablar, fuertes alianzas, con el Narco local liberado. Dispuesto para arrasar. Concentrado en las tácticas y estrategias para maniobrar en ámbitos que le han sido "donados" para entrenar a los nuevos cerebros, así como a las nuevas máquinas, mentalmente quemadas, que pueden salir a matar.

Narco que anida en diferentes puntos del extenso y fatigado territorio Nacional. Que estalla en el Conurbano Bonaerense. Que crece en la "Villa Narco Fraga" de forma vertiginosa. Que se arraiga en Villa Corea a pesar de Candela. Que se glorifica en la Villa 31 y más fuerte aún, en la 31 bis y Barrio Chino. 


Que asesina en pleno día en la 1-11-14. Que devasta con Paco en Lugano 1 y 2 a menores tirados en los pasillos de los Monoblocks. Quemados de tanto consumir. Promiscuos.  


Refugiados en la CAVA desde diferentes puntos. Villa que concentra, en San Isidro, un importante número de Narcos aislados en guerra permanente.  

Y si nos vamos a Rosario, somos testigos del crecimiento de la Villa, que hasta el Socialismo, permitió que crezca. Al costado de la circunvalación. En donde la Guerra Narco local es atroz y funcionan, sin tapujos, "Los Kiosquitos".  (
http://www.soclauraetcharren.blogspot.com.ar/2013/04/el-kiosquito-nacional-y-popular_5376.html)

Candela y Ángeles


Se trata de los dos casos, en materia de crimen de niñas, que más han conmocionado a la Sociedad en los últimos tiempos. El primero goza de absoluta impunidad, de un entramado familiar vinculado con Mafias y de la Bonaerense bajo el panóptico. 

El segundo crimen, aún no termina de encausarse hacia su esclarecimiento y si bien el movimiento en la investigación aparece fuerte y contundente, cada vez, parece estar más lejos la verdad. 


Hay un velo. Ese velo de trabajo intenso y de nuevos líneas de investigación que luego van decayendo hasta tocar el fondo que vuelve a matar a los asesinados/as.

En ambos casos, el entramado familia es dudoso y las menores presentan, al parecer, una infancia a destiempo. Un escenario desafortunado que las convirtió en testigos de hechos abominables. Excesivos para sus edades. 
Asistir, sin quererlo ni merecerlo, a un círculo vicioso en donde los límites no existen. Y en donde el riesgo, es permanente. En donde el encubrimiento está al acecho. Y el enrarecimiento se escuda en lo perverso.

Por eso mismo, es que a Candela y a Ángeles se las vuelve a matar con cada día de Impunidad. Todo, bajo un sistema altamente indigno que escuda criminales y lo que es peor, pretende integrarlos bajo la brutalidad, de un Progresismo de Vatayón.



 
FREE BLOGGER TEMPLATE BY DESIGNER BLOGS