América minada

31 de octubre de 2011



La problemática de Las Maras y su onda expansiva.

Lejos de haber un reordenamiento regional en materia de seguridad, América, atraviesa por uno de los estadios más comprometidos en su situación de estabilidad social. Es que la presencia de los Carteles de la Droga, así como de Las Pandillas mutadas a Maras, genera un estado de barbarie casi incontenible para los gobiernos que no encuentran sosiego en los planes hasta el momento impuestos.

El Salvador, bajo la presidencia de Funes, ha sido el país que declaró a las organizaciones criminales Maras como inconstitucionales pero la falta de acompañamiento de los países limítrofes que conforman el Triángulo Mara Norte, produjo un déficit en la medida que se observa en el intenso flujo migratorio que va de El Salvador hacia Honduras y Guatemala y que también, se refleja en América del Sur. Especialmente, en Argentina.

Argentina que se convirtió en un anclaje de Narcos internacionales conjugados con locales alineados bajo un adiestramiento que tiene que ver con la impronta de los ex ejércitos de élite que crecieron y se desarrollaron en Guatemala y México. (Kaibiles y Zetas). Agrupaciones que transformaron la estética y la ética Centroamericana.

Que guiaron a las Bandas que aún no encontraban un campo de acción definido y que se desligaron de los ejércitos, por encontrar, fuera de los mismos, mayor remuneración a través de una siembra sostenida de pánico colectivo al operar más allá de las fronteras. Es decir, al infiltrarse en los grandes centros urbanos y acceder así, a los grupos del poder político y económico sin los cuales, nunca hubiesen tenido los alcances que hoy tienen.

Acoplamiento tardío
Al recibir Honduras, Maras Salvadoreñas, el nuevo Ministro de Seguridad implementó un plan contra la delincuencia. 
En el mes de enero -luego de asumir el Presidente Porfirio Lobo- Oscar Álvarez (quien ya ejerció ese mismo cargo entre 2002-2006 y consciente de que fueron las erráticas políticas de seguridad y la benevolencia en creer que Las Maras eran agrupaciones de menores emergentes de la pobreza y la marginalidad) “mandó a la cárcel a unos 800 líderes de las pandillas M-18 y Mara Salvatrucha (MS-13) para neutralizar a los grupos juveniles que sembraban el pánico, especialmente en barrios y colonias marginales de las principales ciudades del país.” http://www.rlp.com.ni/noticias/70844
Tras dicha medida, el Ministro ahora recibe amenazas por parte de Las Maras que sienten, en la región, un acoplamiento de las fuerzas de seguridad y de los gobiernos, aunque tardío, desestabilizador de sus acciones delictivas. 
Unidas contra los gobiernos y separadas en sus formas, La MS 13 y La M 18 arrasan.

En búsqueda de remanso

La Narco Violencia que afecta a Centroamérica y su onda expansiva en formato de Narco Maras, ha puesto en jaque las formas de actuar, pensar y sentir de la sociedad. Existe, una modificación en la construcción de la subjetividad que hoy se ve condicionada por factores criminales que no pueden ser pensados en términos de antagonismos sino en una lucha no querida con la sociedad que debe afrontar un fenómeno -el de Las Maras- de crecimiento sostenido que encontró para desarrollarse en sus países y luego importarse (creando una economía de mercado mafioso) la anuencia de Gobiernos mundiales que prefirieron criminalizar la indigencia antes que atacar, oportunamente, a las organizaciones del crimen.

Esta situación, en la que la sociedad se “enfrenta” a Las Maras, genera muertes innecesarias y crea un espacio tóxico para el crecimiento de los niños. Tanto es así, por éstos últimos, se está generando un pedido social de ayuda internacional.

De refugio. Migrar hacia otros espacios, escapando de bandas organizadas armadas que ya nada tienen que ver con el pandillerismo de jóvenes tatuados y estereotipados que luchaban por el barrio. Hablamos, ahora, de Maras. Vinculadas al Narco. Vinculadas al Terrorismo. Vinculadas a las Mafias.

Hacia donde surgieron

Durante las Guerras Civiles en América Central, el movimiento migratorio hacia México y los Estados Unidos fue muy intento. Fue, en esos países y tomando el estilo de “Cholos” y “Pachucos” que surgieron Las Pandillas formadas por hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses, etc.

Estas Pandillas, con el paso del tiempo, se desarticularon en USA como consecuencia de la deportación individual de sus miembros a sus países de origen. Con lo cual, el fenómeno de Las Pandillas que luego Mutaron a Maras tuvo su desarrollo en Centroamérica.
Hoy, existen movimientos sociales que solicitan a Estados Unidos asilo. Ir a donde surgieron Las Pandillas pero ahora, en búsqueda de protección. De cuidarse de ellas. De lo macabras e incontenibles que se presentan. 
Existe una presión para permitir que  mexicanos pasen a dicho país. Necesitan, los mexicanos, un remanso ante la feroz ola de violencia que tiene como actores principales a los Carteles de la Droga y de reparto, a Las Maras.
Hondureños y salvadoreños, también están solicitando refugios por la violencia de Mara Salvatrucha (MS13) y de la M18.
Así es como toda América se encuentra afectada por dicho flagelo. 
De manera explícita o con efectos colaterales, el territorio americano se encuentra alarmantemente minado por un sistema violento que arrastra generaciones y que no encuentra un sustento contundente para combatirlo debido a la rápida expansión y lazos de solidaridad tendidos entre las distintas redes criminales.



"El Arte de la Droga en La Villa Fraga"

26 de octubre de 2011

Observamos en la fotografía, sobre la pared, un dibujo "artístico". El Arte de la Droga en La Villa Fraga.
Se trata del dibujo de un rostro que consumiendo un cigarro de marihuana (porro). Prestar atención al detalle de los ojos que son las secuelas o consecuencias de dicho consumo.

Esta fotografía interna de La Villa Fraga muestra las dimensiones de la misma y las futuras construcciones que avizoran  un crecimiento a nivel población, así como la utopía de la urbanización.

Puntos rojos en La Villa Fraga

19 de octubre de 2011


Estas dos fotografías de La Villa Fraga ilustran la intención y acción delictiva, así como el crecimiento de un espacio abastecido por materiales de la construcción.
La primera foto muestra cinco puntos rojos pintados en la pared. Significan, los puntos, en el mundo tumbero, "muerte a la policía." El punto central representa a un policía cercado por los otros cuatro puntos que revelan a los delincuentes. 
De esta pintada y su definición, se reafirma la interpretación del carácter delictivo que tomo la Villa con el correr de los años. No es un mito, sino una realidad.
La segunda foto es panorámica. Muestra desde el interior de La Fraga, el avance edilicio vertiginoso que ahora atraviesa su fase vertical que conjuga pasillos, escaleras y algunas emboscadas.

Desde el interior de La Villa Fraga apuntando a la entrada principal sobre la calle Fraga.

Interior De La Villa Fraga.

Narcos, negadores y tibios

12 de octubre de 2011



El Narcotráfico se consagra en Argentina mientras los negadores y los tibios se conjugan en la mediocridad.

A partir del Caso Candela y con la mutación del delito en nuestro país, el tema del Narcotráfico toma mayor relevancia hasta consagrarse como una alternativa económica que mueve un mercado micro y macro en el cual, la pobreza, es una realidad absolutamente funcional para el desplazamiento de Pymes de la rama y la masificación, a gran escala, de la organización criminal Narco.

Se desata, en Argentina, una situación con características locales e importadas que se asientan sobre una estructura de anomia que a su vez crea un estado reproductivo de hechos delictivos que tienen, sostenidamente, contacto directo o indirecto con el Narcotráfico.

Grandes extensiones a nivel territorial y espacios de Villas en donde la ruta de la droga importada llega al norte argentino para iniciar un abastecimiento que encuentra epicentro utilitario en la Provincia de Buenos Aires y luego, en el resto del país.

Una diagramación sistemática que por el momento ha logrado erosionar las expectativas sociales de normalidad. Alejar el espectro de una penetración que podría haber sido evitable, la del Narco, pero que por razones de poder y economía se acomoda en la sociedad modificando, en algunos barrios, la construcción subjetiva y la movilidad vecinal a causa del Narco Menudeo y en otros casos, ya más complicados, la vida dentro de La Villa.

Ocurre que La Guerra de Narcos y Bandas no empieza ni termina con la muerte desgraciada de Candela. Prosigue y se profundiza por anomia política. Por manipulación de datos y resguardo de instituciones manchadas, como la Policía, por exonerados o efectivos que ejercen actividades paralelas vinculadas al Narco Crimen.

El reclutamiento de Bandas paralelas por escorias institucionalizadas, mancha el accionar legítimo de la Policía creando una atmósfera de desconfianza y recelo en el seno de la población que recibe tecnológicamente, la globalización de la violencia.

USA, MEXICO, GUATEMALA: De la Narco Violencia a la Narco Expansión.

El Crimen Organizado en la vertiente Narco vino bajando desde el Norte del Continente Americano.

Estados Unidos, como productor en menor medida pero sí, como gran consumidor de Coca, fue armando por su poderío económico un fuerte vínculo con los Carteles de la Droga de Colombia y fortaleciendo, en la frontera, una profunda revuelta por el dominio de territorio, con los Narcotraficantes mexicanos. Y Zetas ya instalados en Argentina.

Mexicanos que a su vez, comparten contienda con Las Maras asentadas en el límite con Guatemala.

Los narcotraficantes mexicanos son dueños de grandes extensiones de tierras en ambos lados de la frontera México-Guatemala.

Por su parte, en Guatemala el tráfico está dominado por tres grupos: los Lorenzana, los Mendoza y los Leones.

“Según la DEA, los primeros controlan la región central de Guatemala y la frontera oriental; los segundos están asentados en el norte, en el Petén, mientras que los terceros se encuentran en Zacapa, en la frontera nororiental con Honduras y Belice”.

Bajo el síndrome de la ignorancia, las Políticas de Campaña

Más que como un compromiso y un desafío de acción, la oposición, en Argentina, analiza el tema del Narcotráfico como una epopeya. Una aventura para adentrarse, más que nada, contra el oficialismo que alimenta con abulia, la acción de los Narcos en el país.

Ambos, Gobierno y Oposición, son regadores del síndrome de la ignorancia. Los primeros por negar compulsivamente su existencia y plantarse ante el mundo como ejemplo a seguir. Los segundos, por utilizar la problemática de la inseguridad como motorcito de autito de niños que colapsa cuando algún periodista con los luces los desafía, sin más, a la tirada de una propuesta.

Nos absorbemos en el delirio persecutorio que tienen todos. Naturalmente contra todos. Unos declaran, al Narco inexistente y los otros, abusan de su presencia.

Más a la defensiva que en el estado hobbesiano; peor que en la Dinamarca de Hamlet y con una temperatura tibia como la que sentía Hans Castorp, el personaje de Thomas Mann en “La Montaña Mágica”, se contribuye al quiebre del tejido social y a la instalación de falacias “terroríficas” para acumular el vicio de la mediocridad enmascarado de compromiso.

Todo huele a podrido. Y así como la pobreza es el principal elemento para culpabilizar a las gestiones anteriores y de escudo criminal para los “bastardos de la droga”; el Narcotráfico es la mejor herramienta que hoy tienen los opositores para pelear el territorio Bonaerense. Lástima, que lo único que saben sobre el tema, es la palabra.
 
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