Embriones y maras

28 de abril de 2008

La potencialidad de las maras en Perú ante las débiles políticas de estado.
Más, la expansión de las maras por todo el continente.

Lazos regionales

A partir de las diversas concepciones acerca de la izquierda en América Latina se plantea el mapa político y social de la región. Se entablan pues, relaciones con otros países del viejo continente y se llevan adelante alianzas con países americanos conforme a la funcionalidad de las ideas y a las perspectivas de regímenes que se tengan.
Argentina, por ejemplo, encontró su brazo principal en Venezuela y Bolivia. Dos referentes poco afortunados para llevar adelante un desarrollo que a su vez, contenga evolución. Razón por la cual, pensar Argentina en términos de crecimiento sostenido a nivel sociedad se vuelve una película de ficción en la cual, ideas tales como la despenalización del consumo de droga solo nos conducen al retroceso en el marco de una carrera vertiginosa.
El problema de la droga en nuestro país y el mundo es uno de los grandes disparadores de la inseguridad. No solo desde el consumo sino también, desde el tráfico para asegurarse la contención del poder. Ocurre, que la droga, ha devenido en una cuestión ideológica que no entiende de clases o estratos sociales. Veamos, el consumo es el mismo, lo que cambia es lo que se consume. Y la calidad de la sustancia.
Con todo eso, la creación del crimen organizado, los escuadrones de la muerte, el narcoterrorismo, las maras y las pandillas son factibles y hasta naturales como consecuencia de la complacencia legal vigente.

Embriones en Perú
Perú no escapa a la situación de inseguridad.
De hecho, ya son varios los especialistas en seguridad de los países del sur que alertan sobre el estado embrionario de maras y su posible materialización. Sucede en Uruguay. En Brasil con mayores índices de violencia debido a la existencia de favelas y cárceles en condiciones de pauperismo y desde donde se dirigen algunas operaciones externas. Pero volviendo a Perú, el tema no deja de ser menor.
Gabriel Prado, -experto en seguridad- advirtió que de no aplicarse en tal país una red social, policial y judicial con adecuadas políticas que permitan hacerle frente a la delincuencia juvenil "en un futuro próximo llegaremos a los niveles de delincuencia de las maras o pandillas criminales organizadas imperantes en Centroamérica". (Diario El Comercio; 21/04/08)
Perú es un país en el cual, la portación de armas de fuego se ha convertido en un hecho natural pero que en combinación con el uso de estupefacientes es altamente peligroso para la seguridad ciudadana, ya que ambas conforman el común denominador que posee el crimen organizado, las maras y las pandillas juveniles.
A todo esto, debe sumársele la relación que mantiene con Bolivia en materia de narcotráfico. Una relación que no es inocente. Fundamentalmente, en lo referente a la cultivo y distribución de coca a los países del sur del continente y otros.
Pero Perú tampoco es ajeno al tráfico de personas que maneja el crimen organizado. De hecho, asiste a un estado de situación complicado que revela, entre otras cosas, el colapso americano.
Recordemos que según fuentes, cuando sucedió el asesinato de Eugenia Ledesma en el partido de La Matanza –Argentina, Provincia de Buenos Aires-, “el lágrima”, su asesino, buscó refugio en tal Nación, dado que allí han aparecido los primeros síntomas de los modos de actuar de la Mara Salvatrucha.
Por tales motivos, lejos se encuentra Perú de ser un país con sensaciones de inseguridad. Independientemente de ser parte del grupo de los países del continente en el cual el estado de maras no es reinante pero sí embrionario.

Márgenes del conflicto
Honduras, Guatemala y El Salvador atraviesan por un momento crítico en lo que al tráfico de drogas, armas y personas concierne.
Se manejan cifras que rondan las 500.000 personas de tránsito ilegal por año que buscan a llegar a Estados Unidos y/o Europa. Y como la anomia es tal, la movilidad versa entre la tierra, el aire y el mar.
“El crimen organizado es el que dirige el tráfico y la trata de personas que vienen desde Sudamérica y el Caribe (…)” (Mario Zamora, Director de Migración de Costa Rica)
Además, otros espacios que veían el fenómeno de las maras como a una instancia ajena comienzan a observar como la existencia de estas pandillas cada vez más vinculadas a las mafias del narcotráfico forman parte de sus sociedades modificando la construcción de la subjetividad de los individuos, generando un estado de alerta permanente que pone en jaque el orden social establecido.
Sucede en Nicaragua, Costa Rica y Panamá. Y hacen un profundo semillero en el sur de México provocando un amplio llamado de atención en las autoridades del resto de las naciones de la región.
Porque cada vez más, la presencia de las maras es un hecho que se asienta ante la precariedad práctica y teórica así como ante la confusión que muchos periodistas plasman en cientos de páginas de diarios y revistas entre estas agrupaciones y las tribus urbanas.
Desconocer en estos momentos que las tribus urbanas requieren de otro nivel de análisis es una fatalidad que complica intensamente el panorama de los ciudadanos y de las autoridades gubernamentales. Genera confusión y con ello, tal como se sostiene desde hace tiempo en el blog, se crea un espacio altamente propicio para su conformación o bien, su importación. La cual, tiene el plus de otra idiosincrasia. De otros métodos criminales que son una consecuencia más de los procesos históricos y de los hechos sociales y urbanos que acontecieron en otras partes del mundo.
Individuos que al ver despejado el campo de acción, ingresan con todas sus cargas logísticas y adiestramiento táctico y estratégico propio de los usos y costumbres delictivos aprendidos en sus países de origen. No obstante, también existe un tráfico de información que los abastece, en el caso de pertenecer a un país de precaria milicia, de las últimas herramientas en boga en materia perfeccionamiento en el arte de la guerra.
Es decir, las márgenes del conflicto de la inseguridad se han propagado por el mundo. Las maras no solo forman parte de Centroamérica y sientan las bases de su potencialidad en América Latina. Las maras, también cohabitan con individuos que integran las sociedades del primer mundo con la diferencia que allí, no se llaman maras a pesar de poseer características comunes.
Lo que más se aproxima a ellas son Los Ñetas y Latin Kings en España. Sin embargo, en la actualidad, estas bandas se encuentran en el medio de lo que es una pandilla propiamente dicha y una mara con sesgos de mafia terrorista. O sea, se encuentran escalando para ser respetados dentro de lo que es el delito a gran escala y se acomodan en los que se considera la estructura jerárquica piramidal.
Razón por la cual, la realidad no es alentadora y mucho menos lo es el futuro. Más aún, cuando cada día el problema de las maras resuena por su expansión y no por su erradicación.
Y a todo esto, se suman los analistas que adhieren a las teorías que consideran que el terrorismo prolifera indiscriminadamente por ser una manera distinta de hacer política.

Marginales

21 de abril de 2008

Breves de lunes. Entre la humareda, la violencia y una mesa del despertar y el lamento.

El colapso
Desde el hartazgo que produce la letanía argumental de los encargados en explicar el por qué, el cómo y el cuándo suceden las cosas, la sociedad se debate entre el ser y el deber ser. Porque otra vez, la Argentina vuelve a experimentar la tragedia de la moral y de los valores. Retorna, al país de Hamlet, para atravesar otro desastre más: El del humo.
Aquel que no es más que la reproducción de la falta de control y conciencia existente en las distintas esferas de la vida que ya han colapsado. Con lo cual, la resolución de los conflictos es más complicada aún.
Es, para algunos de los inoperantes en gestión, un concepto límite enmascarado, en lo que a esta problemática respecta, de deseos de precipitaciones. Es decir, los encargados en salvaguardar el bienestar de la ciudadanía estiman que todo este desastre encontrará su fin con la llegada de la lluvia. Se intenta conformar, a la Argentina marginal, con el pauperismo de la imaginación.
Entonces, el problema pasa a ser del tiempo. Un tiempo sujeto a un Servicio Meteorológico que quedó en la mira social desde aquel día que cayó un feroz granizo jamás alertado. Y que tiene una tendencia sostenida a los equívocos pero que desde ese momento, hasta ahora y por las dudas, siempre anuncia la posibilidad de granizo.
Ahora hay que esperar que los focos todavía encendidos se apaguen. O con la lluvia o bien, por el trabajo de los bomberos. Bomberos a los cuales, llamaron tarde.
Y a todo esto, debe sumársele, la cantidad de teóricos emergentes de la humareda. Aquellos que necesitan imperiosamente destacarse aunque sea, con ridiculeces.
Mientras tanto, los individuos en tanto colectivos seguimos siendo espectadores del teatro político. Como dijo Galeano, del teatro del bien y del mal. Un teatro que en nuestro campo político tiene más de mal que de bien como consecuencia de los pases de culpas. Culpas que siempre, son de los otros. Del pasado.

Suicidas
El problema de la inseguridad a nivel nacional no es una novedad. Es por el contrario, una cotidianeidad con la que nos obligan a convivir los abúlicos supuestos expertos en delitos.
Así, es como los argentinos nos hemos convertido en rehenes de los delincuentes pero también, de la ineficacia de los que desde arriba debiesen ocuparse al momento de colocar personas idóneas en los cargos correspondientes.
De este modo, el debate se asienta en las bases de una policía que versa entre la inoperancia, la buena policía y la policía vinculada al crimen organizado. Esta última en combinación con la primera, conforman un combo demencial que nos ha llevado a un estado de marginalidad antológico.
Porque si bien es cierto que la inseguridad no es una instancia de la vida que apareció en la última década, también es cierto que, en los últimos cinco años se ha profundizado. Eso sucede, por la aparición de nuevos antagonismos así como por la presencia de nuevas formas de expresar el desencantamiento del mundo. Aunque se debe agregar la importación de nuevas tendencias delictivas que encuentra en la región un espacio propicio para asentarse, operar y desarrollarse.
El tema de las pandillas y las maras es revelador y cobró mayor relevancia en el último año y medio cuando en realidad, lleva más de 20 años azotando al continente americano.
Las maras que se enfrentan con los narcotraficantes por el dominio del narcotráfico y las pandillas en ascenso que se enfrentan por el dominio del barrio y/o los pasillos de una villa. Ambas agrupaciones, buscando sentar las bases del poder en los circuitos por los cuales se mueven.
Argentina, como se sostiene en el Blog consecutivamente, asiste a lo que empíricamente se llama, estado embrionario de maras. Esto significa, la existencia de pandillas que han ido aprendiendo el oficio de la delincuencia dejando atrás el narcomenudeo y las peleas esquineras a través del vínculo con las organizaciones verdaderamente peligrosas que dominan los hilos sociales del poder narcoterrorista. No obstante, aún persisten las pandillas que conjugan el adiestramiento mental y logístico con los conflictos originales por las cuales se conformaron.
Tanto así, que en la madrugada del domingo, la Villa 31 volvió a ser el epicentro de la violencia en su grado más alto. Un asesinato como consecuencia de la lucha entre dos pandillas que se disputan el manejo de los pasillos siniestros de una de las villas más peligrosas y en crecimiento de la Argentina.
La muerte de uno de los sujetos no es algo que se perdona en el mundo de las pandillas que no tienen una estructura piramidal tan marcada como la de las maras. En la pandilla, la muerte de un compañero se debe pagar con la muerte de otro miembro de la pandilla contraria. Esa premisa que buscaba ser cumplida derivó en un enfrentamiento con la policía de la comisaría 46 en la que por supuesto, no faltaron los disparos.
Porque si algo se trafica por los pasillos de la 31, además de droga, son armas. Y tampoco falta la prostitución infantil. Fundamentalmente, en el fondo de la villa. Lo que sería, el llamado barrio chino.
Todos se revelan frente al orden establecido. Algunos desde la pasividad y forjándose en el trabajo; otros, mediante la barbarie de confrontaciones suicidas para materializar un poder que solo se encuentra en sus imaginarios y en el temor que generan en los de afuera, los llamados por ellos, “caretas”.

La mesa
Luego de un sábado complicado a causa del humo, colmado de preguntas acerca de quiénes fueron los inadaptados sociales que quemaron los pastizales de manera irresponsable, y observando a la señora Presidente en su postura sobreactuada de mujer que concurre al lugar de los hechos, el domingo fue más tranquilo.
A pesar de que los periodistas de TN parecían extrañar el humo, ya que a cada instante daban alertas de su posible retorno. Y especulaban con la pelea entre el gobierno y los productores rurales de manera compulsiva.
El día pasó e hizo lugar a la noche.
Mientras Majul realizó casi todo su programa “entrevistando” a Jorge Rial y poniendo a la vista de la audiencia su costado más cholulo; Grondona también estuvo al aire y por supuesto, no faltaron ni las hipótesis del humo y mucho menos, su desglosamiento de las palabras para pone en práctica su adorado latín y griego.
Así fue como explicó a los televidentes qué quiere decir la palabra piromaniaco. Y aprendimos que en griego “pyr” es fuego y “maniaco” es alguien enajenado. En éste caso, sujeto que prende fuego de manera indiscriminada. En criollo, un loco.
Pero en el programa no todo fue humo, también nos deleitó la apocalíptica señora Carrió. Quien parece haber cambiado a Hannah Arendt por autores menos respetables. Ocurre, que la mujer de la Coalición Cívica, ahora nos habla de los caminos y de los procesos por los cuales la sociedad tiene que atravesar para llegar a la bueno. Para ver la luz. Para que no profundicemos la enfermedad.
Carrió nos invita a despertar nuestras conciencias tal como lo hace un brasilero llamado José Trigueirinho supuestamente experimentado en el más allá que propone un camino mayor y perfeccionado. Un camino que conduzca a la armonía y cooperación.
Algo que en realidad no es más, que un cambio de paradigma.
Finalmente, los invitados a la mesa del Doctor Grondona fueron los más nostálgicos peronistas hundidos en el lamento boricano de la conducción del PJ.
Héctor Maya, devoto de Alberto Rodríguez Saá y sus ángeles, como ellas se proclamaron: Teresa Solá y Olga Rituort.
Crearon una mesa, literalmente "cachonda". Como si en el FREJULI, todos estuviesen enamorados y encantados el uno por el otro. Y como si el resto de los opositores, fuesen marginales.

El colapso americano

11 de abril de 2008

Un recorrido por México, Colombia y Venezuela. Más, una Argentina violenta.

Sin miedo
En momentos de colapso social en el cual las esferas de la vida se encuentran comprometidas frente a un mundo que aún persiste en tironearse entre la izquierda y la derecha, los ciudadanos de los distintos países atraviesan por un estado de inseguridad que alarma y se propaga como una epidemia.
Inseguridad vinculante al crimen organizado que se bifurca entre el narcoterrorismo, las guerrillas, las maras y las pandillas juveniles. Agrupaciones diversas que tienen como común denominador el empleo de la violencia para imponer presencias.
Portadores de armas y jinetes terroristas que a través de la demencia buscan gloria. Sin importar nada ni nadie. Solo el fin a alcanzar es lo que sobresale de la cadena de eslabones que sujetos hambrientos de poder han creado.
Como si el miedo no existiese. Como si el mismo, apenas fuese, un estado aparte.
Y de hecho, en el mundo del crimen organizado, lo es. Porque de barajarse al interior del grupo, impartirlo, se vuelve una acción difícil. Prácticamente, imposible. Entonces, no existe cabida para el miedo cuando se quiere ser parte del delito a gran escala.

La partida mexicana
Si hay un país afectado por el problema del narcotráfico y las maras, es México. Un país cuyas fronteras se han convertido en verdaderos campos de batalla por el dominio del narco y el tráfico de personas. Incluso, el tráfico, alcanzó los órganos.
Espacios de formación de miembros de pandillas que buscan trascender el narcomenudeo e insertarse en el peligroso universo de las maras. Universo en el cual, la vida del que recién ingresa, no vale nada.
Sin embargo, son muchos los jóvenes que se suben a la vorágine de una vida loca que va más allá del consumo de estupefacientes.
Tanto es así, que adolescentes y menores son abastecidos de cocaína, heroína, marihuana y otras sustancias por los grandes cerebros de la estructura piramidal para realizar la respectiva distribución por la Nación y Estados Unidos.
Una vida de peligros que se sintetiza en todo o nada.
Y para lograr ese todo, es preciso, no temerle a nada.
Dejar todo por el dominio de los hilos del poder. Arremeter contra todo y no dejar que nada sea aleatorio. Porque lo aleatorio puede ser el final del camino trazado por los criminales que se forjaron en la misión de arrasar.
Razón por la cual, la premeditación y el cálculo son dos instancias fundamentales. Las cuales, han permitido la fastuosa proliferación del delito en el mundo entero. Y en el caso particular de América Central, se crearon condiciones lo suficientemente cómodas para la instalación de un importante número de células de la M18 así como de la Mara Salvatrucha.
Aquellas que llegaron al país azteca desde Guatemala y Estados Unidos ante una liberación de fronteras poco inocente.
“La mayoría de los grupos de maras que delinquen en México ya no son dirigidos por centroamericanos, sino por mexicanos, quienes conforman alrededor del 60% de las células. Según cálculos de la Comisión, el 70% de éstos son jóvenes de entre 12 y 17 años”. (La crónica de hoy, 3/4/08, México)
Últimas noticias indican que “La subsecretaria de Estado para el Control de Narcóticos de Estados Unidos, Christy McCampbell, anunció el jueves que su país reforzará la ayuda a México y a los países centroamericanos a fin de combatir las maras o pandillas”. (http://www.chron.com/disp/story.mpl/sp/nws/5691761.html)
Un dato positivo que debería considerar además, que el consumo indiscriminado de droga en el país norteamericano contribuye al asentamiento del narcotráfico en Centroamérica debido a la rentabilidad del mismo y a la no intervención en las rutas del narco.

Colombia y Venezuela
El conflicto con Las FARC no es un dato menor dentro de la región.
La situación por la que atraviesan los rehenes de esta guerrilla y en especial, la tenencia de Ingrid Betancur, es una problemática que ha captado la atención mundial porque la misma encierra un conflicto político que también tiene que ver con el dominio de los territorios.
De un tiempo a esta parte, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha sido el disparador de una serie de declaraciones que no hacen más que revelar la estrecha relación que mantiene con los integrantes de esa organización terrorista.
Incluso, su proceder demuestra que lejos de conducirse hacia la evolución, Chávez retrocede a su país mediante un trabajo que busca alcanzar la perpetuidad en el poder intentando emular la figura de Fidel Castro.
Es decir, mientras que muchos países del continente intentan avanzar buscando alianzas con determinados países europeos, el venezolano se estanca en una posición “revolucionaria” que puede concluir en una brutal guerra con Colombia.
De hecho, en declaraciones de pocas semanas atrás, representantes venezolanos destacaron que el asesinato del líder de las FARC, Reyes, solo ha logrado que el conflicto se agudice y profundice aún más en Colombia, ya dicho sujeto, según Venezuela, lideraba negociaciones referentes a un acuerdo humanitario.
Y contrariamente a lo que sucede en ese país, también remarcaron el rechazo hacia todas las formas de terrorismo y acusaron al gobierno de Uribe de festejar dicha muerte.
Contradicciones entre retórica y práctica que no hacen más que reconfirmar el estado de barbarie que experimenta concientemente la clase dirigente y que sin duda alguna, repercute atrozmente en los de abajo.

El desencanto argentino
Mientras el problema agropecuario persiste, la descomposición social en Argentina no ha cambiado. Los hechos de violencia se instalan en el marco de una sociedad a la deriva a la cual, le cuesta anclar como consecuencia del síndrome de la soberbia gubernamental actual.
Tanto es así, que en las últimas semanas las noticias más destacadas han tenido que ver con la violencia escolar. Aquella que se produce en los claustros educativos y/o en fiestas que se realizan en casas de particulares para recaudar fondos para tal o cual arreglo.
Adolescentes desencajados por la falta de límites se desplazan por la vida contribuyendo a la brutal inseguridad que nos envuelve. Algunos, con el cliché del desencantamiento del mundo, otros, para demostrar quiénes son los más fuertes y el resto, por patética imitación.
Sucede, que existe una tendencia sostenida a la complacencia que invita al desborde y que contribuye al colapso de las diversas esferas de la vida. Con lo cual, ley, norma y orden son palabras entendidas negativamente. En lugar de ver en ellas organización social, se observa autoritarismo y también, recorte de la libertad de expresión de los nuevos encendidos juveniles.
Ahora bien, la Presidente Cristina Fernández siempre se refiere, aunque de manera distinta a Carrió, a la condición humana.
Ambas experimentan cierta nostalgia por la autora de “Los orígenes del totalitarismo” y a partir de ella se expresan en algunas ocasiones. En el caso de la Presidente, su postura revela que la condición humana tiene que desarrollarse mediante cuatro básicas premisas:
-Racionalidad.
-Sinceridad.
-Sensibilidad.
-Responsabilidad.
Si estas cuatro características fuesen puestas en práctica como corresponde, dudosamente la sociedad argentina estaría inserta en este caos que desborde de anomia. Dudosamente, los menores caminarían la vida jactándose, muchos de ellos, de ser delincuentes.
Es decir, si no se construye un espacio para el diálogo, difícil es arribar a soluciones. Soluciones que deben darse desde lo político, familiar y educacional. Estableciendo, estas dos últimas esferas una relación dialéctica en la cual, la primera eduque y la segunda instruya. Complementarse en un trabajo unísono.
La familia como célula de la sociedad desde lo individual y la escuela como institución formadora en materia de socialización con el otro semejante, desde lo colectivo. De lo contrario, la evolución y el desarrollo no serán más, que conceptos límites.

Barcos negros

6 de abril de 2008

Por pedidos de los lectores y como consecuencia de las noticias que por estos días circulan en los medios de comunicación alrededor del conductor Oscar González Oro, Blog Laura Etcharren pone en portada la nota Barcos negros publicada por este mismo espacio en septiembre de 2007.
Barcos negros
27 de septiembre de 2007
El “negrito”, el hermanito canoso y la tentación de la plata fácil.
Como en todos los barrios, las sorpresas y los escándalos son naturales. Pero cuando los involucrados son famosos, empresarios y pesos pesados, la situación toma otro color.
Tiene, sin duda alguna, otros alcances.
Todo sucedió en la paqueta zona de Recoleta y el conocimiento sobre los hechos lo aporta una persona cercana al blog, cuyo padre es uno de los damnificados de un negocio que tenía como premisa, duplicar dinero.
Para ello, una de las mejores coartadas era valerse de la impronta de fama de uno de los sujetos en cuestión.
El primer acercamiento al estado de situación se produce luego de varios meses, cuando esta persona decide relatar lo ocurrido frente a la ausencia de una solución. A partir de entonces, desde este espacio se inicia una tarea de investigación que conduce, directamente, al Bar Posadas. Espacio que convoca por su buena atención y ubicación a diversos clientes cotidianamente.
Cuna de encuentro de muchos de los opacados por una trampa que recién ahora, comienza a trascender por fuera del círculo.
Las coordenadas
Los protagonistas de los hechos a relatar vivían justamente en las inmediaciones de ese bar. Posadas y Rodríguez Peña.
Bar al cual concurrían con frecuencia. Sobre todo, el hermano del famoso.
Allí se arman mesas de diálogo como ocurre en la mayoría de los cafés.
Pocos eran los que podían desconocer el parentesco entre el hombre canoso y la figura mediática. Tal vez, los asistentes esporádicos u ocasionales.
Por ende, el gran hermano, era el puente más directo para llegar a él.
En un principio, el “negrito” habitada un departamento que alquilaba en un edificio que se encuentra sobre la calle Posadas entre Montevideo y Rodríguez Peña, al tiempo que remodelaba otro departamento en Rodríguez Peña entre Libertador y Posadas. Esto es al 2000 de Peña en la planta baja a la calle.
Cuentan los vecinos que el picaron de las mañanas se fue del departamento debiéndole el alquiler a la dueña. Quien de buena fe y por ser quien era, se lo alquiló.Con esa deuda a cuestas y sin problema alguno, pegó la vuelta y se instaló en su ya remodelado hogar.
Mientras tanto, el canoso permanecía en su tradicional departamento de la calle Posadas. Casi enfrente del que alquilaba el “negrito.”
Barcos negros
Hace aproximadamente siete meses atrás, el hermanito del “negrito” comenzó a dar a conocer en el ponderado Bar Posadas las virtudes de un negocio, en apariencia, redondo. Que tampoco parecía implicar riesgo alguno y del cual, emergía plata fácil.
Aprovechando el interés que muchos expresaron de querer acercarse a su hermano, compartir algún momento con él, y sobrestimando la consideración acerca de la credibilidad obtenida por formar parte de los medios de comunicación, inició un delicado trabajo de convencimiento y astucia de su razón.
Entonces, comenzó con un cuento de business que entusiasmó a más de uno, a lo que debía sumársele, que el boca en boca, había entrado en función.
El asunto consistiría, en traer carbón en barcos provenientes, directamente, de una de las minas más importantes del mundo. Las minas de El Mutum en Bolivia.
País minero por excelencia, posee minas tanto en la parte oriental como occidental. La compra de carbón a esa mina, supuestamente, duplicaba el capital invertido.
Decía que invertir en ese negocio era absolutamente redituable. Tan redituable, que lo hacia asiduamente. Sin embargo, buscaba que otros, también pusieran dinero para continuar con el negocio.
Generoso, intentaba que todos los posibles habitué del bar, ganasen.
Que multiplicasen gloriosamente el patrimonio que supieron conseguir.La hoja de ruta que planteaba hacia un recorrido que iba de Bolivia a Paraguay para luego bajar a nuestro país.Siempre por vía marítima y a través de sus bien reservados contactos.
Bajo ese speech, el hermano que se valía del reconocimiento del “negrito”, utilizándolo como garante por su presencia y fama, embaucó a más de veinte personas que pusieron entre 400.000 y 500.000 dólares para obtener la gloria prometida con los contenedores de carbón.
No obstante, parece ser que los barcos de carbón no eran más que una cortina de humo para hacerse de varios millones de dólares. Razón por la cual, jamás arribaron al puerto.
Más allá de los deseos que tuviesen algunos de los ponedores defraudados que no se resignan a la gran estafa.
"El escape y la mudanza"
El negocio de los barcos de carbón generó un interesante revuelo con damnificados que buscan recuperar la plata perdida. Que desean que se haga justicia pero que al mismo tiempo, al ser el “negrito” un consagrado radial, no saben cómo captar la atención. Fundamentalmente, porque el empresario que lo tiene contratado, es uno de los más importantes del país. Dueño de importantes medios de comunicación, es quien controla, según fuentes, varios de los hilos informativos. Por tales motivos, algunos se volvieron muy desconfiados. Y otros, en una inexacta generalización, divulgan con rencor, que todos los mendocinos tienen una tendencia sostenida a realizar las cosas por izquierda.
Ahora bien, “negrito” y hermanito ya no están en el barrio.
Por supuesto, que la concurrencia al bar finalizó.
Y aunque iba más el segundo que el primero. Este último también dejó de ir.
Versiones encontradas alrededor de un hecho complejo del que casi nadie es ajeno en los alrededores.
Algunas fuentes dicen que el hermanito canoso abandonó su departamento y ahora está prófugo; otros, estiman que se fue a Pinamar porque salir camuflado y sigiloso por la noche no le representaba una buena alternativa de vida.
En lo que al conductor de oro respecta, parece haberse ido también del barrio para que el escándalo se diluya con el paso del tiempo.
Vecinas cholulas expresaron que reunió a unos pocos vecinos y al consorcio del edificio para transmitirles que por vergüenza se iba. Según él, por una vergüenza ajena que lo atrapa por portación de fama.
Las persianas de esa planta baja del 2053 remodelada, o están bajas, o bien, por la mitad.
Mientras algunos encargados de la zona dicen que su llegada al barrio fue tan abrupta como su ida, el portero de su edificio nos aseguró que aún vive en el lugar.Un tanto nervioso e intentando ocultar lo ya evidente dijo: “Acá se dicen muchas cosas pero ninguna de ellas son ciertas.”
“Él va y viene porque tiene muchas casas.”
Mostraba cierta cercanía y complicidad con el implicado. Aseveraba irritado: “Nunca se mudó.”
Y así lo repitió, por lo menos, tres veces. Con la cabeza, en ocasiones gacha y otras, mirando hacia enfrente.
En cambio, los pocos comerciantes de esa cuadra, lo mismo que demás vecinos, comentan que no se lo ve más por el barrio. Es más, el tráfico de información indicaría que ahora, la zona que lo cobija es la de Belgrano. Que se fue de Recoleta por estar directamente involucrado en el negocio de los barcos de carbón.
Finalmente, ni uno ni otro continúan guardando sus respectivos autos en el garaje de Rodríguez Peña. Tampoco el “negrito” que cambió el auto primero de lugar, lo guarda en una de las cocheras de un edificio de esa misma calle. Al 2029.
Ambos, del barrio, se esfumaron.
Epístolas legales
Por estos días, al conductor se lo escucha aplacado. Sin las ínfulas que tanto lo caracterizan. Incluso, mermó con sus cantos y sus niveles de agresión para con los entrevistados con los que no acuerda puntos de vista.
Hasta en la televisión se lo puede ver cabizbajo.
Sucede, que a la radio más potente, no dejan de llegar cartas documento y el teléfono de un abogado, Dr. Luca, no para de sonar.
Continuará
Publicado por Laura Etcharren. en 07:28
 
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