Al estilo de Sylvina Walger

30 de julio de 2007

A continuación se reproduce una entrevista realizada a una de las intelectuales más rigurosa, contundente y admirada de la Argentina. Sylvina Walger.
Escritora, socióloga y periodista, Sylvina, responde a todas las preguntas de la televisión y define a sus personajes como solo ella puede hacerlo.
Con una mirada crítica y analítica, se la puede escuchar todas las tardes por Radio Mitre, 14 a 16 en el programa La siesta inolvidable junto José Halperín y Carlos Barragán.

"El drama nuestro es el bajo nivel de educación argentino. El público no exige."

Con respecto al resto del mundo ¿Cómo ves a la televisión argentina en líneas generales?
La TV está bastante idiotizada en el resto del mundo pero, a diferencia de la nuestra, coexiste la TV basura con excelentes programas de interés general. En todas las que se ven acá (francesa, inglesa, alemana, chilena e italiana) hay estupidez pero también emisiones con enviados especiales a diferentes países que te explican lo que pasa en el mundo. Además de los respectivos programas políticos.
¿Sos partidaria de la televisión de realitys o preferís una televisión de ficción?
Creo que pueden coexistir, tampoco es que la ficción sea tan buena y tan culta.
¿Por qué?
No tengo una opinión muy formada porque lo mío es el canal Sony.
¿Qué opinas sobre los programas que se alimentan de todos los programas del día? Bendita TV, RSM y TVR.
El único que veo es TVR y agradezco su existencia porque me ahorra ver televisión abierta (algo con lo que supuestamente un periodista debe martirizarse). El resumen de TVR (cuando lo puedo ver) me encanta y me hace felicitarme de no ver televisión abierta.
Los programas periodísticos actuales, como ser los de Majul y Grondona ¿Te gustan? ¿Por qué?
Grondona me aburre soberanamente. Entiendo que le guste a la gente de mente muy conservadora, por eso creo que debe existir, pero no me someto al martirio de escucharlo. Majul es un chiste, no es en serio. Majul es un operador (no digo que cobre) de todo lo que le pueda traer “fama”. Por lo demás tiene una maraca en la cabeza.
¿Crees que la televisión está plagada de chicas queni? Que ni cantan, que ni bailan, que ni nada.
Si. Esta plagada de esas chicas que seguramente dan mucho rating sino no estarían. Yo me preguntaría más bien qué tienen en la cabeza los que las miran.
¿Qué vende más en los medios? ¿Lolas, cola y estupidez o talento?
Lolas y colas solas no venden, o sea que algún talento (el talento no es necesariamente sinónimo de cultura) deben tener las dueñas de semejante formas.
¿Qué opinas de Gran Hermano en Argentina?
Perdón, nunca lo vi. No por prejuicio sino porque llego tarde y cansada y solo me distraen los canales Premium. Si estuviera más en casa seguramente lo hubiera visto.
¿Qué opinas de Bailando por un sueño y cantando por un sueño?
Los he visto muy por encima (todos me dicen que debo verlos más seguido) y me parecen fascinantemente esperpénticos. Creo que el público los ve por lo mismo que yo me quedé mirándolos, por la fascinación que tiene ver a la gente dejarse humillar y maltratar. Creo que el público hace una catarsis a través de ellos.
De acuerdo a tus respuesta anteriores ¿Consideras entonces que la televisión está para educar o entretener?
Creo que una cosa no se contrapone con la otra. Todo depende de la educación de un pueblo, evidentemente el nivel nuestro es muy bajo.
Cómo socióloga ¿adherís a la teoría de la cual siempre hablo sobre el conflicto que existe entre cultura y televisión?
Acá hay conflicto y como contesté antes, el drama nuestro es el bajo nivel de educación argentino. El público no exige. Creo que el canal Encuentro es un ejemplo de que se puede hacer cultura en televisión.
Has trabajado en distintos medios ¿en cuál de ellos te sentís más cómoda y por qué? ¿Radio, televisión o gráfica?
Lo único que me gusta en serio es escribir, lo demás lo hago para ganarme la vida.
Finalmente Sylvina y agradeciéndote por tu tiempo y amabilidad, te digo el nombre de algunos personajes para que me digas lo primero que te viene a la mente;
-Luis Majul: suena como una maraca.
-Mariano Grondona, es el Verbitsky de la derecha. Sermón tras sermón. No es para mí.
-Jorge Rial: Resentimiento.
-Gerardo Sofovich: Inteligencia.
-Viviana Canosa: Una buena profesional de una temática que no me apasiona.
-Luis Ventura: Un policía.
-Carlos Polimeni: Un buen profesional y además culto. Aunque no siempre coincidamos ideológicamente.
-Moria Casan: Buenísima en lo suyo, menos buena cuando opina de política.
-Graciela Alfano: Agata Galiffi.
-Jorge Lafauci: es un amigo mío, me alegro que le vaya bien pero no me gusta lo que hace.
-Ángel de Brito: No lo conozco.
-Carlos Monti: Un chimentero.
-Lucho Avilés: Un chimentero.
-Antonio Laje: Personalmente un buen tipo y buen periodista. Pero quedó demasiado pegado a la derecha “insegura”.
-Marcela Tauro: Hizo carrera.
-Marcelo Polino: Un potiche.
-Daniel Rinaldi: No lo conozco.
-Rolando Hanglin: Muy buen profesional.
-Gonzalez Oro: Es mucho mejor de lo que parece.
-Chiche Gelblung: Un maestro en todo el sentido de la palabra. Es el gran periodista que tenemos.
-Karina Jelinek: Estigmatizada como idiota. A lo mejor en la intimidad es diferente.
-Wanda Nara: una más.
-Nazarena Vélez: Una psicópata.
-Florencia de la V: Toda una profesional.

-Marcelo Tinelli y Susana Giménez: Son lo más expresivo del gen nacional

-Mirtha Legrand: Es una mujer que supo reciclarse y que cuando quiere, también es una gran periodista.
-Carmen Barbieri: Insoportable.
-Marisa Brel: No la conozco.
-Augusto Tartufoli: ¿Un chimentero?
-Jorge Dorio: Un genio desperdiciado.
-Maradona: Insufrible.
-Beto Casella: Adorable, sabe bien de que se trata y como tiene que jugar.
-Mariana Fabiani: Encantadora.
-Rocío Marengo: Una más.
Iliana Calabró: Trabajadora y meritoria aunque no me gusta lo que hace.
Marina Calabró: Demasiado reaccionaria.

GRACIAS SYLVINA WALGER.

Espacio de poder

18 de julio de 2007

Rial y Sofovich, el poder por amenaza y el poder por trayectoria.
La relación con Ventura.
Desde que se creó Sociedad y Medios, se sostiene que la televisión argentina, a pesar de sus críticas, es una de las mejores del mundo, puesto que responde a las demandas de la sociedad de consumo en cada una de las etapas.
Siendo cíclica y pensada en términos de poder, la Caja de Pandara se presenta como un medio masivo que apela al juego perverso del me dijo, le dije, le digo.
Todo ello, para crear confusas alianzas y confrontaciones.
Un estado de situación que revela que son muy pocas las relaciones de amores y odios que se sostienen tanto en cámara como fuera de aire.
Es decir, la falsedad y la hipocresía, se presentan en el mundo del espectáculo, como las características más sobresalientes.
Se adolece, en su mayoría, de códigos.
Y esa carencia tiene figuras estelares. Jorge Rial y Luís Ventura.
Ambos, juegan a ser enigmáticos.
A no querer dar nombres bajo argumentos de periodismo ético.
Son una dupla televisiva ejemplar en términos de cálculo y obsesión. Cuando alguien se les cruza y crece transitando un camino que no es el digitado por ellos, comienza la guerra.
Lo mismo sucede cuando alguna figura del medio se les revela o comparte alguna relación con alguien que ellos detestan.
Porque a diferencia de lo que muchos dicen, ni Ventura es Chirolita, ni Rial, es Chasman.
La definición es errónea.
Cada uno tiene un papel claramente delimitado.
Su relación se mantiene en el tiempo.
Ello se debe al amplio conocimiento que tienen del medio y al poder con el que cada uno cuenta.
Los dos pueden acabarse si lo desean. Y ellos, lo saben.
Ninguno es inocente de los alcances del otro. Cualquiera de los dos, al momento de poner en evidencia al otro, en el supuesto caso de una pelea, no dudará en contar sus más bajos instintos.
Saben que Intrusos mide bien.
Que la revista Paparazzi es una de las más compradas.
Y que Primicias ya es una de las páginas Web del espectáculo más leídas. Razón por la cual, son concientes que deben fortalecer su vínculo y jamás demostrar los conflictos que suelen darse al interior de la relación. Incluso, del programa mismo.
Personas cercanas al señor del habano y al desde hace un tiempo, señor de los lentes, confirman que existen rivalidades periodísticas entre ellos que rara vez, saldrán al aire.
La premeditación así como el autocontrol, priman cuando la luz roja de la cámara se enciende. Sin embargo, la carótida les late intensamente.
Entonces, arremeten contra los enemigos que comparten.
O por problemas personales, o bien, por solidaridad. Aquella que los muestra como un frente fuerte pero que no diluye los conflictos que los enfrentan.
En los últimos tiempos, y luego del pase del señor Gerardo Sofovich a canal 9, se lo escuchó decir a Rial que en el medio está todo bien en tanto y en cuanto, no pasas la media.
Esto es, cuando no te convertís en una figura consagrada.
Fundamentalmente, se refiere al caso de Iliana Calabró.
A quien defenestró luego del conflicto que tuvo con Sofovich cuando en su programa, para ese entonces en AMERICA, lo trató de tacaño y que le costó la relación con el productor que la tenía como una de las protagonistas de la obra teatral “Soltero y con dos viudas”
George Rial se puso del lado de Sofovich sin dudarlo. También le dio la derecha en el conflicto que mantuvo con Laura Fidalgo en Bailando por un Sueño.
Hoy, la realidad es otra.
Sus “amores” han cambiado.
Invita a Intrusos a la hermana de Iliana, para defenderla por el supuesto maltrato que Sofovich, independientemente de la reconciliación que se produjo entre ellos, le da.
Ahora también, defiende a Fidalgo.
Incluso, otra vez subestima a la audiencia.
Hace referencia implícita sobre la persona de Viviana Canosa al decir que ella habla mal por los pasillos del 9 de Sofovich.
Y remata: “Por lo menos, tardó menos tiempo que yo.”
Se ríe socarronamente.
Habanito indica que Sofovich es una mala persona.
Se auto impone el papel de Batman y a Sofovich, le otorga, arbitrariamente, el rol del Guasón.
Es tan absurdo que hasta pretende que los televidentes internalicen que Sofovich, se ha creído la tradicional música y sobrenombre del Padrino.
Subestima al público de la misma manera que al productor.
Se suma al juego televisivo en una humorada que solo pueden creerla, los débiles mentales.
Entonces, mientras que el poder de Rial se basa en la descalificación hacia el resto, así como en la siembra de dudas sobre personas que se dedican a trabajar; el poder de Sofovich reside en la generación creativa de obras de teatro y programas de TV.
En cualquiera de sus facetas, inclusive en la de presidente del jurado de Bailando, demuestra talento y conocimiento de los medios.
Su poder es por acumulación de trayectoria.
En cambio, el del intruso, es el poder de la amenaza.
El de contar todo aquello que los famosos, no quieren que se sepa.
Si no te revelas guardo reserva, si movilizas las fichas del tablero mediático de una manera que me perjudica, te “entierro.” Su habilidad es soberbia para ello.
Relaciones de poder que se entablan y acomodan.
Hechos que generan una cantidad importante de juicios de valor. Maneras de actuar que dividen a la colonia más mediática y expuesta en un espacio de construcción de poder de fácil acceso pero de difícil permanencia.

Educación bastardeada

11 de julio de 2007

Abusos y complicidades en las casas de estudio.
Un hecho social que cuestiona la relación entre familia y educación.
Metamorfosis de criterios
Con el paso del tiempo, los criterios de familiar cambiaron.
Los mismos, encuentran sus primeros antecedentes en la Revolución Industrial y francesa, dado que ambas, generaron modificaciones en el orden familiar y educacional.
Porque con el advenimiento de la modernidad, la familia se secularizó.
La vida de los seres humanos comenzó a experimentar un proceso de secularización en el cual la religión pasó a ocupar otro lugar. Y si bien no quedó relegada, dejó de ser centro, dándole espacio al individuo. Quien ahora se ubica, en el centro de la escena.
Como consecuencia de esas movilizaciones, el hombre trabaja en su subjetividad. Razón por la cual, se modifican las construcciones de sentido.
La dialéctica
De un tiempo a esta parte, la educación, también experimentó cambios.
Los cuales, mantienen íntima relación con los nuevos modos de pensar y constituir la familia.
Los imponderables de la vida cotidiana, sumados a las transformaciones que se produjeron en lo laboral, contribuyeron a que los padres relegasen, en varias oportunidades, la educación total de los niños a la escuela.
Esa decisión, es equívoca, puesto que los usos y costumbres que los niños tienen que internalizar en las casas, nada tienen que ver con el tiempo completo.
Son modales que se enseñan y practican en escenas de la vida cotidiana. Como ser, en el aseo, el comportamiento a la hora de sentarse a la mesa, en las formas de presentarse ante alguien, etc.
Todo ello, tiene que ver con la socialización primaria de la criatura.
En condiciones ideales, los chicos nacen en el interior de una familia constituida por el papá y la mamá. Lo que sería la familia núcleo.
Ambas figuras, tanto juntas como separadas, deben delimitar roles y ejercer prácticas comunes para que los cimientos sean fuertes y el niño puede pasar a la socialización secundaria.
Un ingreso claro para que pueda interactuar con sus otros referentes.
Recordemos que desde el nacimiento, la educación es parte del crecimiento.
Si eso no sucede, el paso a la interacción con otros chicos puede complicarse, dado que existe una tendencia sostenida a la copia. A imitar acciones. Algunas de ellas, contrarias a la tradición.
Que pueden ser perjudiciales para una evolución sana.
La necesidad de crear un espacio de diálogo abierto, en el que los menores se sientan contenidos y comprendidos por su familia, es indispensable para evitar ciertos males.
El estar detrás no es sinónimo de ejercer un tipo de educación sin libertad. Al contrario.
Seguir sus pasos estando al pendiente de las necesidades consolida relaciones.
Reparar en sus estados de ánimo, al mismo tiempo que indagar sobre eventuales distorsiones en los parámetros normales de conducta, conlleva, implícitamente, límites.
Alertarlos de la existencia de un control.
El no poder hacer cualquier cosa.
Respetar horarios y las obligaciones impuestas en el seno familiar y llegado el momento, en la escuela, ya que entre ambas esferas, existe una relación dialéctica.
Distorsiones y confusiones
El menor esfuerzo es una de las premisas que muchos adolescentes han adoptado.
No querer estudiar o renegar por las tareas impuestas en las casas de estudio es un criterio por el que optaron aquellos jóvenes que creen que la vida es un carnaval.
Ellos, forman parte de la sociedad violenta en la que vivimos.
Sienten que la educación y los topes que ponen los padres, en lugar de ser un beneficio a futuro, son un recorte de su libertad. Eso se debe a que tienen una confusión sobre la libertad y el abuso de la libertad obtenida.
Suelen ser rebeldes y contestarios sin medir consecuencia, dado que creen ser, verdaderamente independientes, por tener 18 años.
Abusos y complicidades
Actualmente, los medios de comunicación informaron acerca de los abusos ejercidos sobre niños en jardines de infantes. También sobre las relaciones sexuales entabladas entre profesores y alumnas en escuelas secundarias.
Todo ello, pone de manifiesto la crisis por la que atraviesa la sociedad y la educación. Falta de controles por parte de los organismos que deben seleccionar a los educadores, perversidad de estos últimos, indiferencia en los hogares y adolescentes que intercambian sexo por buenas notas.
Un estado de situación que revela la descomposición social a la que asistimos como consecuencia del mal manejo de las instituciones y la indolencia de alumnos y algunos padres.
Por ejemplo, existe una carencia de rigurosidad en exámenes psicológicos en personas que están al frente de infantes.
Pequeños, que por el abuso deshonesto de degenerados tienen su vida marcada para siempre, considerando que existe algo que se llama huella mnémica.
Indefensos que no pueden elegir qué hacer. Que no pueden decidir. Que solo pueden esperar el darse cuenta de los padres y en el caso de los niños un poco más grandes, dar señales de lo que sucede.
Otro es el caso de las jóvenes que deciden tener relaciones sexuales para no estudiar.
Recibir una comprensión desmedida de sus padres es un error.
Deberían recibir la sanción correspondiente.
Volcar la culpa solo en los profesores es un error.
Es no renocer que hay una falla que se arrastra desde el hogar.
Una cosa es abuso y otra, es complicidad.
La promiscuidad es de ambas partes en este caso.
Son cómplices de un acto que es consentido.
Tal como sucedió en el Colegio de Escobar.
Eso demuestra, que debe llevarse a cabo un replanteo educacional y también moral.
Ver que es lo que ha sucedido en el seno familiar para que una joven realice videos pornográficos que evidencian placer y no obligación y presión. El tiempo que desgastan degenerando su mente y faltándole el respeto a su cuerpo, podrían invertirlo en estudio.
Es decir, si en su momento intercambiaron sexo por notas, cuando deban trabajar ¿qué harán?
Por deducción de conducta y de no ser tratadas debidamente, el sexo será a cambio de dinero.
En sus mentalidades, lo que prima es el facilismo. Cuando en realidad, sus actos, trascienden esa creencia. Por tales motivos, ver a los padres de las chicas del colegio de Escobar horrorizados por lo sucedido, es anecdótico.
De ser padres presentes y concientes, intuir que algo raro sucede, no es complicado.
Saber si sus hijas estudian o no, tampoco.
El tiempo invertido se evidencia cuando se toma la lección y en los comentarios que se realizan.
Entonces, si las notas buenas llegan en los boletines y no se evidencia un trabajo en la casa que pueda constatar dichas notas, algo sucede.
O el nivel de educación escolar es malo y no hay controles en la dirección.
O bien, existe algo oculto sobre lo que se debe investigar.
En síntesis, por una u otra razón, la educación argentina, cada día, está más bastardeada.

Observatorio

9 de julio de 2007

GH de cabotaje, combinación de la casa de la degradación con la casa onírica.
Observaciones del juego de la nada.
Las entradas
Serán las condiciones climáticas o tal vez, el hastío, lo que lleva a los participantes a estar todo el día en la cama.
Tapados y bajo un sueño evidentemente forzado debido a la necesidad de evadirse del encierro que ellos mismo supieron elegir.
Algunos, para tratar de recuperar la fama que alguna vez tuvieron y que por incapacidades no pudieron sostener.
Al tiempo que otros, entraron a la casa para mostrarles a los televidentes que a pesar de la fama por carácter transitivo, ellos, tenían aptitudes que ofrecer.
Por otro lado, están los famosos que transitan por un camino que tiene que ver con la búsqueda de un reconocimiento y una mediatización que parece no llegar nunca, más allá del trabajo y de los escándalos bochornosos que se generaron en el afuera.
Cultura mediocre
Todos ellos e incluso, los que fueron nominados por sus compañeros y luego eliminados del juego por el voto popular, forman parte de la cultura de la mediocridad.
Que es la cultura del facilismo.
Del no hacer nada en el contexto de un programa televisivo en formato de un juego importado en el cual, no siempre gana el verdadero Gran Hermano.
Porque si pensamos el juego objetivamente, el mismo tiene que ver con la forma de entablar vínculos con personas que no se conocen pero que tendrán que convivir un largo tiempo.
Puede pensarse, como la constitución de una comunidad en la que todos tienen que colaborar a través de la división del trabajo.
Sin embargo, en GH outlet, al igual que en otros, nada de eso sucede.
Al contrario, siempre hay un participante que se encarga de realizar todas las tareas domésticas mientras el resto se dedica a la nada.
Esa nada consumida por miles de espectadores.
Por aquellos que disfruten de esa escena y por los analistas de medios.
La nada se sostiene desmesuradamente. Calculadoramente.
Es el pilar del juego porque la nada, es el todo.
Las formas del juego
El juego para el afuera y el juego para el adentro.
Consideremos que si se cae bien en el afuera, por más de recibir infinidad de nominaciones, la gente le dará la derecha al participante sentenciado.
Mientras tanto, ellos viven al revés.
El descanso transcurre durante el día y la interacción, por lo general, es por la noche.
Se busca ganar más que nunca.
Se busca, la hegemonía dentro de la casa.
El poder del que adolecen afuera, pretenden obtenerlo dentro de la misma.
Quieren ser líderes, comandar al resto de manera implícita.
Sin que se note, aunque eficazmente. Disimular lo que en realidad soy para que el otro “jugador” no descubra mi verdadero desplazamiento. La forma de crear conflictos sin quedar involucrado.
Táctica, estrategia entorno a la psiquis del resto.
Manipulación de las formas de actuar, pensar y sentir.
De la creencia con respecto a la credibilidad del otro.
Es por ello, que GH, no es un juego para cualquiera.
Cualquier persona no puede ingresar a la casa.
Su psicología debe estar preparada para el encierro así como para los conflictos que devienen con la convivencia.
Ya que si a veces no es sencilla la relación con nuestros semejantes, la creación de vínculos con desconocidos, puede ser más complicada aún.
Perversidad adentro
Indiferentes algunos y otros al pendiente de las cámaras, ejercen un juego perverso que tiene que ver con la sexualidad.
Se generan subjuegos dentro del juego que revelan, entre otras cosas, la degradación de la condición humana. Caricias, histeria y la tentación que produce la revelación de la palabra.
Poner a prueba la voluntad y la inteligencia.
Que eso prime antes que el instinto.
Una conducta que revela como, bajo las condiciones del encierro, el "vale todo" cumple un rol fundamental.
Para mostrar, sobre todo, el poder y la revelación dentro de la casa. El manejo de los hilos de la conducción a través de una seducción abrumadora pero como consecuencia de la abulia que genera el paso del tiempo sin hacer nada.
Morbo afuera
Mientras adentro juguetean unos con otros sin llegar a nada, el televidente busca la concreción. Quiere, sin duda alguna, sexo explícito.
De producirse, el rating subirá.
Todos los programas de televisión reproducirán las imágenes.
No obstante, el morbo por mirar como se mantienen relaciones sexuales al interior de un programa televisivo luego se convierte en crítica.
Aparece la indignación y el cuestionamiento al programa.
Y fundamentalmente, a quienes son protagonistas de la escena más deseada a posteriori cuestionada.
Así se maneja el público que otorga legitimidad al producto conforme a la satisfacción de sus demandas.
Porque la crítica, es simplemente, para mostrarse como contestarios de una acción privado que se convirtió en pública.
La sociedad consumo, en cierto punto, no quiere revelan que avala los grotescos que se producen en la Caja de Pandora.
La eliminación
Esta noche, es noche de eliminación. O el Robertino Tarantini, o el “Roña” Castro.
Mientras el primero no aporta prácticamente nada al juego, el segundo tiene gran relevancia dentro de la casa.
El domingo se la paso durmiendo.
Aunque muy seguro de que la gente lo salvará, el fantasma de su salida ronda por su mente al igual que en el imaginario de los otros miembros, puesto que la soberbia de “locomotora” fue tema de debate en todos los programas de TV.
Robertino, en cambio, se muestra tranquilo.
En sus auto nominaciones e incluso, cuando fue nominado por sus propios compañeros por manifestar que quería abandonar la casa, el público, siempre lo dejó dentro.
Lo cual demuestra que Robertino es querido y que su bajo perfil al quedar nominado con uno de los máximos exponentes de la casa, no lo descolocó.
El “Roña” si lo está.
La presencia de Diego, el ex GH arrojado al GH de cabotaje para darle identidad y una revancha por no haber ganada el juego anterior, enfurecen al boxeador que más de una vez buscó poner distancia con comentarios poco afortunados para quien es más conocido por haber estado preso y por la espontánea de la ganadora de GH –Marianela Mirra- que por su personalidad misma.
Continuará
 
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